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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Abel Pintos afina el repertorio mientras el Vaticano termina de armar la cita con León XIV

El cantante confirmó la convocatoria para cantar en la visita del papa a la Argentina, pero espera precisiones logísticas antes de cerrar su propuesta. Mientras tanto, repasa temas de su propio catálogo que tienen que ver con la fe, la búsqueda y la vida cotidiana, y deja la selección final en manos de la organización del encuentro.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 20 d
Abel Pintos afina el repertorio mientras el Vaticano termina de armar la cita con León XIV

Les cuento de entrada, para entrar en clima, lo que dijo una vez el propio Abel en una canción suya, esa que empieza diciendo que uno va buscando señales en medio del ruido: a veces las señales llegan cuando uno ya dejó de esperarlas. Algo de eso parece estar pasando por estos días con Abel Pintos, que recibió una invitación del Vaticano para cantar ante el papa León XIV cuando el Pontífice visite la Argentina, y mientras tanto se sentó frente a sus discos, frente a las carpetas con letras que arrastra desde hace años, a ver qué de las suyas tiene la altura espiritual como para subir a ese escenario. Cosa seria, no es para menos.

Lo concreto, lo confirmado por el propio músico, es que la invitación existe. Lo que todavía no existe, al menos no del lado de Plan Divinto -que es así como se llama la productora del cantante, no es broma, se llama Plan Divino y uno no sabe si reírse o persignarse- es la letra chica del asunto: en qué momento del cronograma se haría la presentación, en qué lugar exacto, con qué formato, durante cuánto tiempo, con qué orquesta o con qué banda, delante de cuánta gente. Todo eso, según explicó el propio Pintos en declaraciones que se conocieron en las últimas horas, todavía está en etapa de definiciones por parte de la organización.

La Mota

Hay que imaginarse la escena para entender el peso del asunto. Del lado argentino, una sala enorme, todavía sin confirmar, puede ser al aire libre o en un estadio cerrado, todavía sin confirmar, con autoridades eclesiásticas, con funcionarios del gobierno, con fieles que van a ir a buscar aunque sea un ratito de cercanía con el Papa. Del lado del Vaticano, una logística milenaria, papal al fin, que se mueve con cuidado y que recién ahora empieza a precisar detalles. Del lado de Abel, un tipo que conoce lo que es llenar cinco veces un estadio de River, que sabe lo que es cantar ante multitudes que lo siguen desde antes de que fuera mayor de edad, y que sin embargo dice, con la voz un poco cortada por lo que él mismo llama emoción, que le cuesta encontrar las palabras para describir lo que siente. Cuando un cantante que se banca todo tipo de escenarios te dice que le cuesta encontrar las palabras, conviene prestarle atención.

Lo que sí definió el artista es el método. Va a elegir una cantidad de canciones determinadas de su repertorio, las va a poner a consideración de los organizadores y va a aceptar el guiño o la corrección que le hagan desde el Vaticano. Elegir él, pero también dejarse orientar, que es una combinación bastante fina para un momento así. Lo contó con sus palabras, casi textuales: 'Elegiré una cantidad de canciones determinadas, las propondré y ellos podrán guiarme en ese sentido'. O sea, no se manda solo, que es lo que corresponde cuando del otro lado hay una Iglesia con siglos de protocolo y una figura como la de un Papa.

Aquí no hay quien me vea

Ahora bien, ¿qué canciones son las que Abel está mirando con cariño para este posible repertorio? El cantante dejó una pista muy clara y a la vez muy personal. Dijo que hay composiciones suyas que pueden sonar como relatos de experiencias cotidianas, de amores, de desamores, de búsquedas, de pérdidas, de hallazgos, pero que en su origen estuvieron atravesadas por la fe o por una necesidad profunda de contención emocional. O sea, canciones que para el público común y corriente son piezas de amor o de autoconocimiento, pero que para el autor nacieron en un momento espiritual, en una conversación con algo que está más allá de lo que se ve. Esa dupla entre lo que se escucha y lo que el autor sabe que puso adentro es la materia prima que él está revisando ahora.

“Soy un hombre de fe y me alegra enormemente. Me cuesta encontrar las palabras, sobre todo por la consideración.”Abel Pintos

El plan divino de Plan Divino

Mientras tanto, la comunicación oficial pasa por su productora, Plan Divino, y por la paciencia que pueda tener el entorno del cantante. El propio Abel reconoció que las noticias fueron llegando de manera gradual, lo que él atribuye a la complejidad de organizar algo de esta escala, y pidió que se espere a las comunicaciones de los responsables antes de dar por ciertos otros datos que puedan estar circulando. Es un mensaje bastante claro: no se adelanten, no inventen, esperemos. Su productora, mientras tanto, confirmó la existencia de la propuesta y coincidió en que todavía faltan precisiones.

Como corolario de todo esto, hay un dato que vale la pena anotar porque completa el cuadro. La Conferencia Episcopal Argentina presentó hace poco una canción oficial para la visita del Papa, se llama Argentina con el papa León y fue la ganadora de un Concurso Nacional con jurado. Es decir, hay una banda sonora en construcción alrededor de este viaje papal, y Abel Pintos podría terminar siendo uno de los nombres propios de esa banda sonora, si es que la organización termina confirmando los detalles que hoy están pendientes.

Dónde y cuándo

Todavía no hay fecha confirmada para la visita del papa León XIV a la Argentina, ni ciudad, ni sede específica del evento donde podría cantar Abel. Lo que se sabe es que el cantante, su productora y los organizadores del lado vaticano siguen intercambiando información, y que la elección final del repertorio quedará atada a ese cruce de conversaciones. Cuando se conozcan precisiones públicas sobre el cronograma, se podrán confirmar el escenario y el momento. Hasta entonces, Abel sigue repasando sus propias canciones, las que nacieron en noches de búsqueda personal, y deja que las señales, como decía el principio de esta nota, terminen de aparecer.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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