Barrena se quedó con el Challenger de Buenos Aires y le dedicó el triunfo a quien lo vio crecer en una cancha
El bonaerense venció a Mena por 6-4 y 6-0 en Palermo, sumó su tercer título en la categoría y cerró la jornada con un emotivo cruce de palabras en la premiación
A veces el frío de julio en Buenos Aires no viene solo de la térmica: también entra por las rendijas que deja un partido que se define en sets corridos. Pero esta vez, en el Racket Club de Palermo, la temperatura la pusieron dos argentinos que se conocen desde que la pelota todavía les quedaba grande. Alex Barrena le ganó la final del Challenger de Buenos Aires a Facundo Mena por 6-4 y 6-0, y lo que pasó después en la premiación valió más que el trofeo.
El resultado dejó al nacido en la provincia de Buenos Aires, ubicado en el puesto 220 del ranking, con su tercer título en torneos de esta categoría. Del otro lado quedó Mena, de 34 años y 190 del mundo, que peleó hasta donde pudo y se llevó el aplauso cerrado del público cuando la emoción lo traicionó en pleno saque.
Un quiebre que fue un abrazo
El quiebre más humano del partido llegó cuando el marcador ya estaba a favor de Barrena. Mena se preparó para servir y se le llenaron los ojos de lágrimas. Tiró el primer saque a la red, dio media vuelta, intentó acomodarse y volvió a quebrarse antes del segundo intento. Las tribunas, en lugar de impacientarse, respondieron con una ovación de esas que se escuchan más con el corazón que con los oídos.
El juego se reanudó al rato. Mena puso la pelota en juego, el punto se jugó y la final siguió su curso. Pero esa pausa quedó flotando en el aire del club, como esas escenas de película que nadie aplaude porque están todos con un nudo en la garganta.
Lo que se dijeron en la premiación
- Mena recordó a su padre, Gabriel, ex tenista y entrenador fallecido en 2020, y agradeció el acompañamiento recibido durante el torneo.
- El subcampeón se dirigió a su madre presente en el estadio y reconoció el significado de jugar una final en Buenos Aires.
- Barrena le respondió con un agradecimiento personal: le dijo que había formado parte de su infancia y que quería reconocérselo en público.
- El cruce dejó una imagen de respeto entre dos jugadores que se formaron en las mismas canchas mucho antes de este domingo.
Lo que dejó el torneo en números y en gestos
Más allá de los 6-4 y 6-0 que marcan la fría estadística, el Challenger de Buenos Aires terminó dejando dos mensajes: el del campeón, que sigue sumando títulos en una categoría donde los argentinos vienen haciendo ruido hace rato, y el de un subcampeón que eligió mostrarse vulnerable delante de su público. Una combinación poco habitual en el tenis profesional, donde las cámaras suelen mostrar más victorias que llantos.
Y ahora, ¿qué sigue?
Barrena se va de Palermo con 25 puntos valiosos para el ranking y un envión anímico que, a sus 22 años, puede ser el empujón que necesitaba para meterse de lleno en la pelea por entrar a los principales torneos del circuito. Mena, en tanto, vuelve a casa con el subcampeonato debajo del brazo y con el recuerdo de su padre resonando en una cancha donde, según sus propias palabras, siempre soñó con hacerlo bien. Veremos cómo traduce cada uno lo que vivió este domingo: uno con el trofeo, el otro con el corazón un poco más abierto. Los dos, en definitiva, un poco más grandes.
