Cásper, el fantasma que volvió a escena: arranca en Madrid la miniserie que retrata al atracador más buscado de los noventa
RTVE puso en marcha un thriller policial de tres capítulos con Rodolfo Sancho y Roberto Álamo como protagonistas, basado en la historia real de Ángel Suárez Flores, líder de una banda que durante tres décadas azotó bancos, robó cuadros y terminó ligado al narcotráfico.
Hay personajes que parecen escapados de un guion y, sin embargo, dejaron huella en los archivos judiciales. A mí, como espectador de esta orilla, siempre me fascinaron esos antihéroes de los márgenes, esos tipos que aparecen y desaparecen entre notas de los diarios, y que recién cuando se cierra el círculo uno entiende la dimensión de lo que hicieron. Esa sensación, esa mezcla de curiosidad y de escalofrío que produce enterarse tarde de un caso enorme, es lo que me imagino que va a despertar Cásper, la nueva miniserie española que acaba de comenzar a rodarse y que promete reconstruir, capítulo a capítulo, la persecución policial más larga de la que se tenga memoria reciente en la Península.
El hilo del inspector que no se rindió
La propuesta viene de la mano de RTVE y se apoya en hechos reales que ya forman parte del folklore policial español. En el centro de la historia está un inspector obsesionado con llevar adelante la investigación, alguien que durante años persiguió a Ángel Suárez Flores, conocido en los bajos fondos como Cásper y señalado durante mucho tiempo como el líder criminal más esquivo de España entre fines de los años noventa y los primeros tramos del siglo actual. Lo notable es que la serie no se queda en el retrato del villano: avanza sobre la rutina del investigador, sobre las idas y vueltas con la Justicia, sobre esos momentos en los que el expediente parece trabarse y el caso, otra vez, se enfría.
El recorrido incluye grandes asaltos a entidades bancarias, robos de obras de arte en domicilios privados y operaciones vinculadas al narcotráfico, que finalmente terminaron facilitando la caída del líder de la organización. La estructura es de tres episodios de unos setenta minutos cada uno, con lo cual se trata de una apuesta corta, al hueso, pensada más para el espectador que se sienta a mirar de corrido un domingo a la noche que para el que quiere seguir durante meses una saga interminable.
Un elenco para tomar en serio
El elenco es de los que invitan a sentarse en el sillón: Rodolfo Sancho se pone en la piel del inspector Losada, mientras que Roberto Álamo encarna al propio Cásper, ese fantasma moderno que se movía entre sucursales bancarias, mansiones y depósitos con una facilidad desconcertante. Los acompañan Adriana Torrebejarano como la inspectora Sara Román, Alain Hernández en el rol de Sapo, uno de los hombres de confianza del protagonista criminal, y Cristina Alcázar en el papel de Elvira Marcos, la jefa de la unidad policial que lidia con las presiones de una investigación larga y siempre expuesta a las críticas de la prensa.
Locaciones que cuentan la historia
El rodaje arrancó en Madrid y va a recorrer buena parte de la geografía española: Murcia, Yecla, Cartagena y también las islas Canarias aparecen en la hoja de ruta de la producción. La decisión no es caprichosa: cada locación elegida corresponde a escenarios reales donde operó la banda, desde sucursales bancarias hasta mansiones, pasando por depósitos, puertos y puntos de despliegue policial. La idea, según se desprende de lo que se viene contando, es ambientar con precisión el cambio de siglo en distintos puntos del territorio, esa transición entre los teléfonos con cable y los teléfonos celulares, entre los billetes grandes y el inicio de los controles digitales.
Entre los episodios documentados de la fuente real se mencionan el asalto al Banco Popular de Yecla, por el cual se llevaron alrededor de dieciocho millones de euros, y el robo de diecinueve cuadros en la residencia de la empresaria Esther Koplowitz, dos golpes que durante años alimentaron el mito del fantasma. La serie se propone recrear esos hechos dentro de la narrativa policial, sin transformarlos en espectáculo vacío, sino intentando devolverles la densidad que tuvieron cuando todavía estaban en los titulares de los diarios.
Dónde y cuándo se puede ver
Por ahora lo que se sabe es que Cásper es una producción original de RTVE, de tres capítulos de aproximadamente setenta minutos, con arranque de rodaje en Madrid y un recorrido posterior por Murcia, Yecla, Cartagena y Canarias. Todavía no se confirmó la fecha exacta de estreno ni la plataforma específica en la que se podrá ver, pero se espera que durante los próximos meses se terminen de ajustar los detalles de lanzamiento y que antes de fin de año los capítulos estén disponibles para el público, primero en la televisión pública española y, probablemente, después en su plataforma digital. Para los lectores de acá, de este lado del Atlántico, la forma más cómoda de seguirle el rastro será estar atentos a los estrenos internacionales que se vayan anunciando, porque series de este tipo suelen cruzar las fronteras con relativa rapidez y encontrar su público en los servicios de streaming habituales. Mientras tanto, lo que queda es esperar, y, por qué no, repasar viejos archivos: el Cásper real ya escribió su capítulo en la historia, ahora le toca a la pantalla reescribirlo para que las nuevas generaciones lo descubran.
