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Coudet se va y deja a River tiritando en pleno agosto: qué técnico necesita ahora el Muñeco que nunca apareció

El Chacho se despidió tras la eliminación con Santa Fe en los penales. 27 partidos, un puñado de buenas y un segundo semestre para el olvido. Mientras la dirigencia define al reemplazante, los hinchas ya piden a Ramón Díaz y el equipo navega en el fondo de la Zona B del Clausura.

Por Maximiliano PintoDeportes · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

A esta altura ya ni el viento de la costa sorprende. Coudet se fue de River como se va la calefacción en julio: sin avisar y dejando a todos tiritando. El Chacho agarró al equipo en marzo, lo levantó en seis fechas, lo hizo ilusionar y, entre una final perdida con Belgrano, un Superclásico masticado y una eliminación en Copa Argentina contra Aldosivi, terminó firmando el final con un penal de Borré que se estrelló contra el palo como un mozo que se tropieza en la puerta del restaurante.

Un ciclo que arrancó con viento a favor y terminó en calma chicha

Los primeros partidos de Coudet fueron un suspiro. Seis victorias y un empate en el arranque parecían el inicio de una era, pero el segundo semestre le pasó por encima como a una mojada en plena avenida. El Monumental vio caer a River frente a Boca en el Superclásico, después llegó la final del Torneo Apertura y la derrota 3 a 2 con Belgrano de Córdoba en Córdoba, una ciudad que para River es casi un karma con patas. Como si fuera poco, en Copa Argentina el equipo se despidió en dieciseisavos de final ante Aldosivi, un rival de categoría inferior que le dio un cachetazo a todo el proyecto.

El broche fue en la Copa Sudamericana: empate en la serie con Independiente Santa Fe y eliminación en los penales. Borré, el colombiano que en Núñez todavía no encuentra el arco, mandó su remate al palo y la ilusión al tacho. Coudet dirigió 27 partidos en total, con un balance que dejó más dudas que certezas, sobre todo después de la inversión fuerte que hizo el club en el mercado de pases. La pregunta cae sola: con tanta plata en refuerzos, ¿cómo se termina afuera ante Santa Fe y abajo en la Zona B del Clausura?

  • Manejo de plantel largo: el Muñeco que nunca apareció. Un entrenador que sepa rotar sin que el equipo parezca un castillo de naipes.
  • Identidad clara y rápida: que arme un equipo en dos semanas, no en dos meses. El torneo local no espera y la Copa Libertadores de 2027 tampoco.
  • Manejo de los partidos grandes: alguien que no le tiemble la mano en un Superclásico ni en una final. Coudet perdió las dos que jugó.
  • Experiencia en copas internacionales: la Sudamericana era el piso, no el techo. Hay que volver a pelear la Libertadores, no contentarse con pelearla.
  • Comunicación con el hincha: que no haga conferencia de prensa como si estuviera leyendo el prospecto de un remedio.
  • Capacidad para contener talentos jóvenes: la cantera de River siempre empuja y el técnico tiene que saber mezclarla con los refuerzos caros.
  • Físico y orden defensivo: que el equipo no quede regalado en los penales como pasó con Borré, ni regalado en la marca como pasó todo el semestre.

Desde la tribuna ya circula un nombre: Ramón Díaz, el viejo zorro de las emergencias riverplatenses, el que siempre aparece cuando el barco hace agua. Dicen los hinchas que si hay incendio, llamen a Ramón. La dirigencia, por ahora, no confirmó nada y mantiene un interinato que es como dejar el asado a medio hacer y esperar que se cocine solo. Veremos si esta vez el que llega entiende que en River no se juega para zafar, se juega para ganar. Veremos, claro, porque con este club nunca se sabe.

MP

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