Créditos al consumo: las entidades ajustan el cinturón y concentran las ofertas en los perfiles más cumplidores
Bancos y fintech subieron los requisitos para préstamos personales y límites de tarjetas. La mora familiar roza el 13% y el stock de financiamiento retrocede en términos reales, mientras los hipotecarios crecen por encima de la inflación.
Vamos a los números. Quien hoy salga a buscar un préstamo personal para financiar una compra o cubrir un gasto imprevisto se topa con un mercado más estricto: bancos y fintech endurecieron los requisitos y concentran las propuestas en los clientes con mejor historial de pago. Aun para esos perfiles privilegiados, la tasa nominal anual ronda el 60% y el costo financiero total se ubica en una franja que va del 90% al 100% anual, niveles que se.
Tarjetas con menos margen y plásticos suspendidos
La pulseada también se traslada al uso de la tarjeta de crédito. De acuerdo con Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, una porción de clientes con deudas irregulares tiene los plásticos suspendidos, mientras las entidades recortaron la actualización de límites y, en consecuencia, el margen disponible para nuevas compras. Las ampliaciones y las ofertas de préstamos se direccionan hacia los usuarios con calificaciones crediticias más altas, aunque, según el especialista, esos mismos usuarios muestran una menor predisposición a endeudarse. El resultado es una combinación poco habitual: oferta restringida y, a la vez, demanda más contenida entre quienes todavía podrían acceder.
Mora en alza y saldos que se contraen
Detrás del recorte asoma el atraso en los pagos. El indicador de mora de los créditos familiares alcanzó el 12,9%, según el Informe sobre Bancos del Banco Central. Barbero explicó que las entidades moderatearon sus planes comerciales y pusieron el foco en la recuperación de los clientes con dificultades para cumplir sus obligaciones. El stock, como era esperable, refleja ese freno: al cierre de agosto, el crédito total a las familias registró una caída interanual del 7,6% en términos reales, es decir, descontada la inflación, y los préstamos personales acumularon diez meses consecutivos de retroceso. En tarjetas de crédito, la baja real fue del 0,3% mensual y del 10,1% frente al mismo período del año anterior.
- Costo financiero total para buenos perfiles: 90% a 100% anual.
- Tasa nominal anual de referencia: alrededor del 60%.
- Mora de las familias: 12,9%.
- Caída real interanual del crédito total a las familias: 7,6%.
- Préstamos personales: diez meses seguidos de retroceso en términos reales.
- Tarjetas de crédito: baja real del 0,3% mensual y del 10,1% interanual.
- Saldo de créditos hipotecarios: 8,6 billones de pesos, con aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual.
El panorama argentino, sin embargo, no se replica del mismo modo en otros rubros del financiamiento. Los créditos hipotecarios muestran otra dinámica: de acuerdo con First Capital Group, su saldo llegó a 8,6 billones de pesos, con un incremento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual, una expansión que se sostiene por encima de la inflación y contrasta con la retracción del resto de la cartera a las familias. Para dimensionar el costo, basta mirar de costado lo que ocurre en Chile, donde las tasas de interés para créditos de consumo se mueven en niveles claramente inferiores a los que se observan en la Argentina, incluso después del ajuste reciente.
En síntesis, la periodista describe un escenario en el que el sistema financiero optó por protegerse: subió la vara de admisión, recortó límites y privilegió la cobranza sobre la colocación. Para los hogares, eso se traduce en menos crédito disponible y más caro. La fecha clave para seguir de cerca esta pulseada es el próximo Informe sobre Bancos del Banco Central, donde se actualizará el indicador de mora y la evolución real del crédito a las familias, junto con los reportes mensuales de First Capital Group que relevan el stock y las tasas del sistema.
