Dos paradas antes del fin de una era: Argentina cierra el 2026 con África y la última función del Diez
Después de la goleada a Bolivia, la selección enfrentará a Burkina Faso y a Benín en el Monumental. El segundo partido será la despedida de Messi y Otamendi, con Cuti Romero listo para colgarse la jincha de capitán.
Llueve y hace frío en Buenos Aires, pero la pelota sigue rodando. Argentina ya tiene la agenda completa de lo que queda del año: dos amistosos en el Monumental, dos rivales que nunca pisaron esta cancha, y la despedida de Lionel Messi y Nicolás Otamendi con la celeste y blanca. El cuatro a cero a Bolivia en Córdoba fue apenas el aperitivo.
El sábado 3 de octubre, a las 21, Burkina Faso. El martes 6, a las 20, Benín. Dos equipos africanos que nunca se cruzaron con la selección en toda la historia. Contra los combinados de ese continente, el balance marca 24 victorias, 3 empates y 5 caídas en 32 partidos, con Nigeria como cliente habitual (nueve veces). El recuerdo más fresco: el 3 a 2 a Egipto en los octavos del Mundial 2026, con goles del Cuti Romero, del Diez y de Enzo Fernández.
Quién juega y quién no
- Burkina Faso: Scaloni citará a 29 jugadores. Vuelve Enzo Fernández, que estaba suspendido.
- Palacios: el defensor de Estudiantes recién se sumará para el segundo partido porque tiene cuartos de final de Copa Argentina ante Platense.
- Lesionados: afuera Thiago Almada, Tobías Andrada y Juan Foyth por problemas musculares.
- Despedida: Messi, Otamendi, De Paul y Lo Celso se pondrán la pilcha solo para enfrentar a Benín, con plantel ampliado a 33.
- Nuevo capitán: Cuti Romero será el dueño de la jincha. Dibu Martínez, el subcapitán. Lautaro Martínez, el tercero en discordia.
La idea del entrenador es clara: mirar a otros pibes en el primer partido y guardar a los históricos para la función final. Romero ya sabe que será el capitán, Messi y Otamendi le dieron el visto bueno y el cuerpo técnico le avisó con tiempo. No es un detalle menor: después del Mundial, la selección necesita un referente que banque la transición, y el defensor de Tottenham parece haber levantado la mano sin hacer ruido.
Veremos cómo se acomoda el equipo sin el Diez en cancha, veremos si los nuevos dan la talla en un Monumental que va a estar con la garganta llena, y veremos si a Messi le alcanza el cuerpo para una última lágrima el martes 6. Lo que queda claro es que la selección entra en una etapa rara: dejar ir a dos emblemas, ratificar a un líder y probar piezas para lo que viene. Para los que peinamos canas, es como ver a tus viejos empezar a colgar la herramienta: uno sabe que es ley de vida, pero duele igual.
