El blue cedió diez pesos y se ancla a 1.555: la calma cambiaria que no derrama en el bolsillo
En la cuarta rueda de la semana el informal retrocedió y quedó a apenas veinte pesos del oficial; el MEP y el contado con liquidación se ubicaron por encima, mientras el dólar tarjeta sigue casi 460 pesos arriba del mayorista y se lleva puesto el resumen de la tarjeta.
El dólar blue cerró la jornada de este jueves a 1.555 pesos para la venta, con una baja de diez pesos respecto de la rueda anterior. Es la cuarta rueda cambiaria de la semana y el mercado informal volvió a mostrar una dinámica lateral, sin sobresaltos. En las cuevas del centro porteño, los arbolitos apenas movieron los dedos para acomodar los billetes y, según relataron los cambistas que consulté esta tarde, la oferta apareció razonablemente estable y la demanda se mantuvo en los niveles habituales del mes.
Cotizaciones de referencia, una por una
- Dólar blue: 1.535 pesos para la compra y 1.555 pesos para la venta, con una caída diaria de diez pesos.
- Dólar oficial del Banco Nación: 1.485 pesos para la compra y 1.535 pesos para la venta, sin cambios respecto de la última jornada.
- Dólar MEP, también llamado dólar bolsa: 1.538,10 pesos para la compra y 1.541,20 pesos para la venta.
- Contado con liquidación (CCL): 1.602,30 pesos para la compra y 1.603 pesos para la venta, la referencia que se usa para girar fondos al exterior.
- Dólar cripto: 1.596,86 pesos para la compra y 1.600,99 pesos para la venta, con operaciones liquidadas sobre stablecoins.
- Dólar tarjeta: 1.995,50 pesos, el tipo de cambio que se aplica a consumos en moneda extranjera y a los servicios digitales del exterior.
La diferencia entre el oficial y el blue quedó en torno al 1,3 por ciento, una brecha acotada si se la mide con la vara histórica del país. El MEP se ubica apenas seis pesos por encima del mayorista y el CCL, en cambio, abre una distancia de unos 68 pesos respecto del oficial, lo que lo sigue dejando como la variante más cara del menú cambiario legal.
Pero la calma del frente cambiario no se traslada al bolsillo. El dólar tarjeta, que es el que termina impactando en el resumen de la tarjeta de crédito cuando uno paga en el exterior o consume servicios digitales en moneda extranjera, cerró en 1.995,50 pesos: casi 441 pesos por encima del blue y unos 460 pesos arriba del oficial. Es decir, mientras la brecha entre el blue y el oficial se reduce a veinte pesos, el salto al dólar tarjeta se mantiene en torno al 30 por ciento, con el recargo del 30 por ciento a cuenta del impuesto PAIS más las percepciones a cuenta de Ganancias y Bienes Personales que se aplican desde 2022 y que el Gobierno no terminó de desarmar, pese a la promesa firmada el 14 de febrero pasado cuando el ministro Luis Caputo aseguró que en marzo se revisarían los impuestos distorsivos sobre el tipo de cambio. La revisión nunca llegó, el dólar tarjeta sigue donde estaba y cada compra en el exterior duele exactamente lo mismo que en enero.
En el frente financiero internacional, el riesgo país elaborado por JP Morgan cerró en 507 puntos básicos. El indicador, que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los títulos soberanos argentinos, sigue instalado en la zona de los quinientos, un valor que reduce las chances de que el país vuelva a financiarse en los mercados voluntarios de deuda en lo que resta del año.
Lo concreto para quienes cuidan el peso a fin de mes: el blue bajó, el oficial quedó quieto, el MEP subió un escalón y el contado con liquidación se mantiene lejos. El que se lleva la peor parte es el mismo de siempre, el que va al resumen de la tarjeta, ese que se conforma con 1.995,50 pesos y que, como ya pasó en marzo, vuelve a quedar afuera de la foto de la estabilidad cambiaria. Gobierno, no alcanza con mostrar la pizarra de la cueva: hay que sentarse a desarmar el sobrecosto que sigue pagando quien paga con plástico.
