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Martes, 20 de octubre de 2026
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El día que los pediatras dejaron de ser solo "el doctor de los chicos": cinco preguntas que les hacen todo el tiempo

En el Día Nacional de la Pediatría, una recorrida por las consultas que más llegan al consultorio: fiebre, golpes en la cabeza, selectividad alimentaria, pantallas y bullying. Lo que dicen los especialistas y por qué la consulta a tiempo puede cambiarlo todo.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 2 h
El día que los pediatras dejaron de ser solo "el doctor de los chicos": cinco preguntas que les hacen todo el tiempo

La cocina de casa todavía huele a café cuando suena el teléfono. Es María Inés, 47 años, vecina de toda la vida acá en la cuenca, y la pregunta sale antes del buen día: "Lucía tiene 38,5 y está irritable, ¿la llevo a la guardia o espero? Acá en la cuenca uno nunca sabe". La escena se repite, con distintos nombres y edades, en cada casa de barrio. Y tiene una explicación: este 20 de octubre se cumple un nuevo Día Nacional de la Pediatría, una fecha que pone el foco en la profesión que, literalmente, nos acompaña desde el primer llanto hasta el primer amor.

La fecha no es caprichosa. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) se fundó el 20 de octubre de 1911, lo que la convierte en una de las sociedades pediátricas más antiguas del mundo: la Société Française de Pédiatrie se creó en 1929 y la American Academy of Pediatrics en 1930. En 1973, durante un Congreso Mundial de Pediatría realizado en la Argentina, se instituyó ese día como el homenaje a una disciplina que abarca desde los primeros días de vida hasta la adolescencia, y que combina el seguimiento del chico sano con el diagnóstico y el tratamiento cuando aparece una enfermedad.

Las cinco consultas que más llegan al consultorio

  • Fiebre: los pediatras insisten en que lo central no es el número del termómetro, sino el estado general del niño y la causa del cuadro. En bebés pequeños, o si hay decaimiento, dificultad para respirar, llanto inconsolable o manchas en la piel, la atención debe ser urgente.
  • Golpes en la cabeza: pérdida de conocimiento, vómitos reiterados, dolor intenso, cambios de conducta o somnolencia fuera de lo habitual son señales para correr al médico. No hace falta esperar a que "se le pase".
  • Tos y vómitos: la automedicación puede convertirse en un problema serio, sobre todo cuando se suman productos con componentes similares. Lo que parece un jarabe inocente puede tener principios activos repetidos.
  • "No come nada": el apetito varía según la edad, el crecimiento y el estado de ánimo. La consulta sirve para distinguir una selectividad transitoria de una situación que necesita intervención concreta.
  • Pantallas, sueño y bullying: el uso desmedido de dispositivos se sumó al listado de preocupaciones cotidianas, junto con el descanso, el juego y las rutinas del hogar. La SAP alertó además que el acoso puede continuar fuera de la escuela a través de chats, redes y videojuegos, y que a veces se disfraza de cansancio, dolor de panza, problemas para dormir o cambios de humor.

Hay algo que todos los pediatras repiten y que en casa cuesta aplicar: la calma. Especialmente cuando se trata de fiebre, golpes o vómitos, la recomendación es mirar al nene entero, no solo el síntoma. Por eso los controles de crecimiento, la vacunación, el sueño y la alimentación siguen siendo la columna vertebral de esa atención habitual, esa que arranca en la maternidad y no termina hasta que el pibe se va de casa.

María Inés finalmente llevó a Lucía a la guardia. Tenía 39, era una virosis común y a las 48 horas la nena correteaba por el pasillo. Pero esa llamada de las siete de la mañana sirve para recordarlo: detrás de cada consulta que llega al consultorio hay una cocina encendida, una abuela que mira preocupada y un padre que no sabe si esperar. Y para eso, justamente, existe el pediatra.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

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