El viejo Nole sigue dando pelea: Djokovic acaricia la marca de Federer y se acerca a los 103 títulos
A los 39 años, el serbio ganó en Pekín por abandono de De Miñaur y quedó a un solo trofeo de igualar al suizo en la cima de los ganadores de la Era Abierta.
Acá en Buenos Aires ya refrescó y el viento te corta la cara. Pero más frío que el cemento de la Costanera debe ser el hombro del australiano De Miñaur, que levantó la bandera blanca en la final del ATP 500 de Pekín y le regaló a Novak Djokovic su título número 102. Sí, leyó bien: ciento dos. A los 39 pirulos, el serbio sigue acumulando trofeos como uno acumula deudas en la tarjeta, y ahora quedó a uno solo de los 103 que supo conseguir Roger Federer en su carrera.
Un abandono que coronó una semana perfecta
La final duró lo que duró un asado cuando se quema el chimichurri: un primer set que se fue al tie break y que el Nole ganó por 7-6 (3), y apenas un game del segundo parcial antes de que De Miñaur decidiera tirar la toalla. El aussie había recibido atención médica, se vendó la pierna izquierda y hasta ganó ese primer juego, pero el cuerpo le dijo basta. Djokovic, mientras tanto, con la tranquilidad de alguien que sabe que tiene un horno encendido en la cocina.
Lo llamativo es que fue la segunda ronda consecutiva en la que el serbio levantó el trofeo sin terminar el partido. En la semifinal, el ruso Daniil Medvedev había sido descalificado por pegarle una pelota a un espectador cuando estaba abajo 7-5 y 5-3. El circuito, a veces, tiene esas licencias que benefician al que está del lado correcto de la red.
- 102 títulos en la Era Abierta: a uno de los 103 de Federer y a siete de los 109 de Connors, el dueño del récord.
- 34 partidos sin perder en Pekín: campeón en 2009, 2010, 2012, 2013, 2014, 2015 y ahora 2025, después de once años de ausencia en el torneo.
- 73 consagraciones sobre superficie dura, dos más que el suizo, como para dejar en claro quién fue el rey de la carpeta.
- 500 puntos para el ranking que lo acomodan en la pelea por un lugar en las ATP Finals de Turín.
- 21 temporadas consecutivas con al menos un título ATP, una constancia que ya parece más un milagro que un récord.
El físico pasa, la historia queda
El de Pekín fue su primer título desde noviembre del año pasado, y el contexto no es un dato menor. Mientras otros a los 39 ya están comentando partidos desde una cabina o cambiándose por un buzo de entrenador, Djokovic sigue compitiendo como si el tiempo le pasara por al lado sin tocarlo. El Nole no es un tenista, es un fenómeno: donde pisa, deja marca. Donde juega, gana. Y cuando no puede ganar cómodo, gana como puede, que a veces es lo mismo.
Ahora se le viene el Masters 1000 de Shanghái, otra parada en esa gira china que esta vez le terminó dando doble recompensa. Veremos si el cuerpo le sigue respondiendo y si puede dar el golpe que le falta para alcanzar a Federer, esa cifra que parece tallada en mármol. Por ahora, alcanza con decir que mientras haya una pelota verde en el aire y un tipo con cinta en la muñeca al otro lado de la red, este señor va a seguir dando pelea. Y eso, en el tenis de hoy, ya es un golazo.
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