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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Floridi en Yale: la inteligencia artificial no piensa, ejecuta, y por eso hay que integrarla con criterio

El filósofo italiano Luciano Floridi, director del Digital Ethics Center de la Universidad de Yale, sostiene que la IA no comprende lo que hace: actúa con agencia artificial. La ubica como la cuarta revolución intelectual de la humanidad, después de Copérnico, Darwin y Freud, y descarta la opción de frenarla: propone entenderla y sumarla sin perder el juicio propio.

Por Paula SandovalEconomía y comercio · · hace 39 d
Floridi en Yale: la inteligencia artificial no piensa, ejecuta, y por eso hay que integrarla con criterio

Vamos a los números y, sobre todo, a las ideas de fondo. Luciano Floridi, filósofo italiano que dirige el Digital Ethics Center de la Universidad de Yale, sostiene un diagnóstico que ordena el debate actual sobre inteligencia artificial: la IA no piensa ni comprende. Produce efectos sin tener mente, y eso obliga a cambiar la pregunta. En lugar de discutir si puede superarnos, el punto es cómo incorporarla sin perder el rumbo.

Floridi lleva décadas trabajando sobre lo que denominó la infosfera, el entorno informacional en el que la humanidad pasó a vivir, y acuñó la figura del inforg, el organismo informacional constituido por la información que consume y produce. Ese marco, que presentó en los años noventa cuando fundó la filosofía de la información como campo disciplinar, es el que hoy aplica para describir a los sistemas de IA.

Agencia artificial, no inteligencia

La distinción es clave para la economía y el comercio: cambia la manera en que empresas y gobiernos deberían evaluar el despliegue de estas herramientas. Floridi lo resume con una frase: la IA actúa, se comporta, aunque no tenga mente, ni entendimiento, ni conciencia, y hace cosas por nosotros, en lugar de nosotros, mejor que nosotros. A eso lo llama agencia artificial: sistemas que generan resultados reales sin comprender nada de lo que hacen.

“Actúa, se comporta, aunque no tenga mente, ni entendimiento, ni conciencia. Hace cosas por nosotros, en lugar de nosotros, mejor que nosotros.”Luciano Floridi

La cuarta revolución intelectual

  • Primera: Copérnico sacó a la Tierra del centro del universo.
  • Segunda: Darwin sacó a la especie humana del centro del reino animal.
  • Tercera: Freud mostró que ni siquiera somos el centro de nuestra propia mente.
  • Cuarta: Turing mostró que ya no somos el centro de la esfera de la información.

Floridi presenta esta secuencia como un proceso de madurez y no como una derrota: una humanidad menos autocentrada se concibe al servicio de su prójimo, del medio ambiente y de las generaciones futuras, en lugar de pensarse como protagonista absoluta. El corolario es operativo y de enorme impacto para el sector productivo: no tiene sentido reclamar que se frene la IA. Lo que tiene sentido es entender qué es, integrarla con criterio y sostener el juicio humano propio. Comparado con el año anterior, cuando el debate público oscilaba entre el entusiasmo y el pedido de pausa, el planteo de Floridi corre el eje hacia la gobernanza informada. En Chile, donde la discusión regulatoria avanzó con fuerza durante 2025, este enfoque aparece como referencia obligada para los formuladores de política.

La fecha para mirar es la próxima reunión del Digital Ethics Center, donde se esperan precisiones sobre cómo traducir ese andamiaje conceptual en criterios concretos de adopción para empresas y Estados. Para los lectores de 40 a 60 años que toman decisiones de inversión, gestión o regulación, el mensaje es claro: la IA no reemplaza el entendimiento, lo exige.

PS
Paula SandovalEconomía y comercio

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