La mesa que Juana sostiene mientras Mirtha carraspea: una pausa larga, un domingo que se estira
La conductora más longeva de la pantalla argentina sigue en su casa, con tos que no se va, y por eso otra vez será su nieta quien reciba a los invitados del ciclo clásico del domingo al mediodía. Un repaso por la internación, las visitas, los almuerzos y las funciones de teatro que Mirtha dejó pendientes antes de volver a sentarse frente a la cámara.
Les cuento lo que pasa, porque a mí esto me toca de cerca, como a cualquiera que se haya criado mirando la mesa de los domingos: Mirtha Legrand sigue sin poder volver a las grabaciones de su programa, y otra vez va a ser Juana Viale la que se ponga al frente de la emisión mientras la abuela completa la recuperación de aquella bronquitis que la mantuvo varios días internada en el sanatorio Mater Dei. Lo que frena el regreso no es un tema grave, sino algo tan simple y tan molesto como la tos que se le ha instalado en el pecho y que todavía no la deja tranquila, según explicó su hija Marcela Tinayre a los medios que la fueron a consultar.
La tos, esa visitante que no se quiere ir
Porque uno se imagina la casa de Mirtha, en estos días, como un galpón cálido donde se escuchan los mates y las risas, pero también donde cada dos por tres suena esa tos que no cede. La conductora cumplió 99 años hace poco y es la estrella de una saga que ya es parte de la historia de la tele argentina. El domingo pasado, después de la última actualización que se conoce, la posibilidad de que retome el trabajo quedaba condicionada a cómo siga evolucionando esa tos que, como decía mi vieja cuando éramos chicos, no es nada grave pero tampoco es joda: lo que hace es demorarlo todo.
El centro de salud, en su parte médico, había sido bastante claro al momento del alta: la paciente continuará con su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible. Ese alta se produjo un domingo por la tarde, cinco días antes de la actualización que encendió la preocupación de sus seguidores, que son legión y que cada domingo esperan esa mesa como quien espera el tren.
Amigos, almuerzos y meriendas en pausa
- En la casa de Mirtha hubo estos días una ronda de visitas de amigos cercanos, de esos que entran sin llamar, se sientan a la mesa y se quedan hasta que oscurece.
- También hubo almuerzos compartidos con los afectos, en los que la conversación y el humor hicieron su trabajo de siempre, que es levantar el ánimo.
- En cambio, las tradicionales meriendas dominicales, que son casi una institución en la familia y en el mundillo del espectáculo, llevan ya dos semanas suspendidas, y por ahora no estaba confirmada la realización de una nueva reunión.
- La idea, coinciden en el entorno, es volver a ese ritual recién cuando Mirtha esté entera y pueda disfrutarlo como antes, sin que la tos se cuele en cada frase.
El teatro que Mirtha dejó pendiente
Antes de caer internada, la conductora venía con una agenda cultural movidita, de esas que a su edad cualquiera se banca con una sonrisa cómplice y un bastón firme. A mediados de agosto se acercó hasta el teatro Liceo para acompañar a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean, una manera de apoyar a un amigo de toda la vida y, de paso, dejarse ver en la noche porteña. También fue a ver Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe como protagonistas, y concurrió con amigos a una función de Midachi, la despedida, porque para Mirtha ir al teatro no es un plan: es una forma de seguir viviendo.
“Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas.”Mirtha Legrand, durante la entrega del Martín Fierro a la labor periodística femenina, en mayo pasado.
Quiénes se sentarán a la mesa del domingo
Mientras Mirtha se cuida en su casa, Juana Viale vuelve a tomar las riendas del ciclo. Y la mesa que armará este fin de semana no es para nada menor: la acompañarán, como invitados confirmados, Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi, una mezcla interesante entre actores, periodistas y figuras de la política que siempre le dan al programa ese tono de domingo largo, de sobremesa que se estira hasta bien entrada la tarde.
Una cosa les digo antes de cerrar esta nota, y lo digo con el corazón en la mano, como se dicen las cosas en esta profesión y en la vida: que Mirtha siga en su casa, con tos y todo, no es más que una pausa, una de esas pausas que se da una artista de 99 años que ya sabe que va a volver. Mientras tanto, si alguien quiere ir a buscarla con el alma, la cita es el domingo al mediodía, por la pantalla de siempre, con Juana otra vez al frente y una mesa servida para conversar de lo que pasa en el país. ¿Y a ustedes, lectores, qué invitados les gustaría ver en las próximas emisiones mientras llega el regreso tan esperado de la señora Mirtha Legrand?
