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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Los departamentos compactos y las tiny houses se abren paso en un mercado que ya no tolera precios grandes

El encarecimiento del metro cuadrado y los cambios en la composición de los hogares empujan a cada vez más argentinos hacia propiedades chicas. Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, advierte que el éxito de las viviendas reducidas dependerá de combinar precio accesible con calidad constructiva y ubicación.

Por Alejandro SubiabreMinería y carbón · · hace 28 d
Los departamentos compactos y las tiny houses se abren paso en un mercado que ya no tolera precios grandes

Cuando los números no cierran para una casa o un departamento tradicional, el mercado empieza a mirar hacia abajo: hacia los metros cuadrados que sobran en los planos y que hoy se vuelven protagonistas. Eso es lo que advierte Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, cuando describe un fenómeno que crece en las consultas de potenciales compradores: el interés por viviendas cada vez más chicas, pensadas para reducir el desembolso inicial sin resignar la posibilidad de acceder a un techo propio.

El razonamiento es directo. Si el metro cuadrado se encareció de manera sostenida y los salarios no acompañaron esa suba, la única manera de entrar al mercado es achicar la superficie. Pero no se trata únicamente de una cuestión de plata: según el directivo, también pesan los cambios en la conformación de los hogares. Parejas sin hijos, personas solas, jóvenes que buscan independizarse y, sobre todo, quienes atraviesan una separación y arman un nuevo núcleo unipersonal reconfiguran la demanda hacia unidades funcionales donde cada ambiente cuenta.

Departamentos con amenities compartidos y casas que caben en poco

En edificios de distintas ciudades del país, algunos proyectos empiezan a combinar departamentos compactos con sectores comunes que compensan la falta de espacio dentro de la unidad. Parrillas, salones de usos múltiples, gimnasios y áreas de coworking funcionan como extensiones del departamento sin que el propietario tenga que pagar metros cuadrados adicionales para mantenerlos. En la práctica, el living de la casa se muda al salón del edificio.

En paralelo, las llamadas tiny houses aparecen como otra respuesta a la misma lógica. Son viviendas de superficie reducida —no hay una medida única, pero suelen moverse en torno a los veinte metros cuadrados o menos— que concentran cocina, baño y dormitorio mediante un diseño inteligente. Tapiola señaló que los sistemas modulares e industrializados permiten acortar los plazos de obra y, en determinados casos, reducir los costos de desarrollo frente a la construcción tradicional. Estas unidades pueden destinarse a residencia permanente, casa de fin de semana o unidad de alquiler temporario.

  • Departamentos compactos con amenities compartidas: salones de usos múltiples, parrillas, gimnasios y espacios de trabajo que funcionan como una extensión del departamento sin sumar superficie privada.
  • Tiny houses: viviendas modulares de superficie reducida, con ambientes esenciales integrados y diseño pensado para aprovechar cada metro.
  • Construcción industrializada: sistemas modulares que acortan plazos de obra y, en algunos casos, reducen costos de desarrollo frente a la obra húmeda tradicional.
  • Perfiles de demanda: jóvenes que buscan independizarse, personas solas, parejas sin hijos, inversores y quienes se separan y arman un nuevo hogar unipersonal.
“Con una unidad bien resuelta de veinte metros cuadrados o menos, el comprador puede ingresar al mercado hoy, en lugar de esperar años hasta juntar lo necesario para algo mayor. La ecuación pasa por el desembolso inicial y por la utilidad real de cada ambiente, no por el tamaño en abstracto.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

El propio Tapiola reconoció que estas propuestas no van a reemplazar al mercado tradicional, pero sí van a convivir con él. La expansión de los formatos compactos dependerá de una condición que el sector viene prometiendo y rara vez cumpliendo: combinar un precio accesible con calidad constructiva, buena ubicación y funcionalidad real para quien va a habitar la unidad. Mientras esa ecuación no cierre de manera consistente, el interés seguirá creciendo, pero la decisión de compra seguirá esperando. Al Gobierno le cabe garantizar reglas estables para que quien hoy apuesta a una vivienda chica no termine pagando dos veces.

AS
Alejandro SubiabreMinería y carbón

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