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Martes, 3 de noviembre de 2026
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Neuquén y el Alto Valle: un verano partido en dos, con lluvias al principio y calor hacia febrero

El Niño, de intensidad fuerte, marcará la primera mitad de la temporada en el norte patagónico. Según el SMN, la segunda mitad cambiaría hacia un clima más seco y más cálido.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 1 h
Neuquén y el Alto Valle: un verano partido en dos, con lluvias al principio y calor hacia febrero

El norte de la Patagonia empieza el verano con un mapa climático distinto al de los últimos años. Neuquén y el Alto Valle están bajo la influencia del fenómeno de El Niño, que los especialistas catalogan con una intensidad fuerte y que, según las proyecciones, va a condicionar la temporada desde el primer día.

Primera mitad: más humedad y tormentas

La proyección trimestral del Servicio Meteorológico Nacional para noviembre, diciembre y enero anticipa precipitaciones levemente superiores a los valores normales en todo el norte de la Patagonia, desde la cordillera hasta la costa. Eso se traduce en chaparrones más frecuentes, tormentas con actividad eléctrica y posibilidad de granizo. No será, en principio, un verano de cielos despejados de manera continua.

Para quienes planifiquen senderismo, campamentos o visitas a parques de la región, la primera parte de la temporada pide estar más atentos a los pronósticos de corto plazo, porque las condiciones serán variables y podrían cambiar con rapidez.

Segunda mitad: calor y días más estables

Hacia fines de enero y durante febrero, las proyecciones indican un viraje hacia condiciones más secas y temperaturas más altas. Las jornadas de calor serían más frecuentes y el tiempo tendería a estabilizarse. Para quienes prefieran días soleados, ese tramo del verano aparece como el más favorable.

Mauricio Gorostarzu, responsable de la estación meteorológica de Cipolletti del SMN, señaló que el fenómeno podría extenderse hasta comienzos del año próximo y mantener efectos durante marzo y abril. También advirtió que el avance hacia condiciones más secas requerirá seguimiento del riesgo de incendios forestales en las zonas de montaña.

Lo que ya dejaron los registros

Los datos de los últimos meses muestran el alcance del fenómeno. Estos son los números que se mencionan:

  • Julio: alrededor de 80 milímetros de lluvia en la zona, frente a un promedio histórico de entre 11 y 12 milímetros para el mes.
  • Octubre: los valles superaron los 60 milímetros, contra un promedio mensual de entre 20 y 25 milímetros.

Las tendencias trimestrales no permiten anticipar qué pasará en cada jornada concreta, por lo que la guía climática sirve para ordenar los tiempos, pero no reemplaza el seguimiento del pronóstico día a día.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

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