Peñarol le gana 87 a 74 a Olímpico en Santiago y se mete en la pelea de arriba
El equipo marplatense cerró una victoria de visitante con un gran tramo de Pérez Tapia, que terminó como máximo anotador con 22 puntos.
Peñarol se llevó un triunfo importante desde Santiago del Estero. Venció a Olímpico por 87 a 74 y, con este resultado, se acerca a los equipos que mejor rendimiento tienen en la competencia. Así de simple, y así de valioso, en una cancha donde no era fácil ganar.
Una arranque que marcó la diferencia
La visita dominó desde el comienzo. La presión que aplicó dejó a Olímpico sin puntos durante los primeros minutos y armó un parcial de 11 a 0. Giorgetti y Basualdo fueron los principales responsables de esa apertura. El primer cuarto cerró 20 a 17 para los marplatenses, después de que el ingreso de Frontera le diera más verticalidad al local.
En el segundo período el partido se emparejó. Olímpico jugó con doble base y encontró en los rompimientos de Frontera una forma de atacar. Pérez puso al local arriba por primera vez con un triple (24 a 23), pero no pudo sostener esa ventaja. Peñarol llegó al descanso arriba 43 a 35.
Lo que hizo la diferencia
- Tercer cuarto: los dirigidos por Ramella ganaron ritmo en las transiciones y llegaron a sacar 17 puntos de ventaja.
- Reacción local: Olímpico respondió con intensidad y trabajo colectivo, pero no alcanzó para quebrar al visitante.
- Pérez Tapia: un pasaje sobresaliente suyo inclinó la balanza y el marcador quedó 67 a 58 antes del último cuarto.
- Cierre: Corum fue la referencia ofensiva del local, pero Pérez Tapia volvió a aparecer para administrar la diferencia.
Del lado local, Wrighten aportó 18 puntos y fue el otro nombre fuerte de Olímpico. Del lado visitante, el 22 de Pérez Tapia fue la marca más alta del partido y explica buena parte de la distancia final. Es una victoria que pesa, sobre todo porque se consiguió fuera de casa.
Queda la pregunta de si este nivel se sostiene hasta el final del campeonato. Por ahora, Peñarol volvió de Santiago con dos puntos en el bolsillo y con la sensación de que sigue en carrera. Veremos.
