Reina Roja vuelve a la pantalla y se anima a romper lo que la primera temporada construyó con tanto cuidado
La serie de Prime Video basada en los libros de Juan Gómez Jurado estrena su segunda entrega el 2 de octubre, con Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian de nuevo al frente y un refuerzo de elenco que promete incomodar a los protagonistas
Vuelvo a sentarme frente al teclado con la sensación de que esta serie me había dejado la puerta entornada y ahora la empujo de nuevo, porque la segunda temporada de Reina Roja llega a Prime Video el viernes 2 de octubre y lo hace con una decisión que, en lo personal, me parece de las más arriesgadas: romperle el hueso a lo que ya funcionaba. La plataforma la estrena en 240 países y territorios, lo cual ya marca la vara con la que Amazon viene midiendo esta producción basada en los libros de Juan Gómez Jurado, pero a mí lo que me importa es lo que pasa puertas adentro de la historia, con Antonia Scott y Jon volviendo a cruzarse en una trama que ahora les exige cosas distintas a las que les pedía el primer año.
El galpón donde se cocina esta ficción, por decirlo de algún modo, no es un galpón sino un set enorme, frío y nocturno, según cuentan los propios protagonistas, y eso ya nos dice algo del tono. Victoria Luengo vuelve como Antonia y Hovik Keuchkerian vuelve como Jon, sí, pero la verdadera novedad se llama Javiera Sky, que se incorpora como Loba negra, la antagonista que la propia serie se encarga de presentar como alguien capaz de disputarle a la protagonista la ventaja intelectual que hasta ahora parecía tener asegurada. Esa es la frase clave que rescato de la nota: Antonia siente miedo, y cuando alguien como ella siente miedo, uno como espectador se acomoda en la butaca porque sabe que va a doler. La actriz, además, llegó con una preparación previa en armas y combate que ya había hecho antes de sumarse al rodaje, y la decisión de no mostrar de entrada la peligrosidad del personaje me parece un hallazgo: la dejan contenida, como una bomba a la que todavía no le prendieron la mecha.
Pero ojo, que la mira no apunta solo hacia el afuera, porque Koldo Serra, que dirige esta entrega, habló de algo que a mí me resonó especialmente: el afecto entre Antonia y Jon va a seguir ahí, pero con conflictos, con una decepción de una de las partes, y eso a mí, que vengo viendo series desde que usaba el televisor a perilla, me parece un movimiento honesto. No es la pareja que se rompe para hacer ruido, es la pareja que se tensiona porque el caso los lleva a ese borde. Luengo, por su parte, fue bastante clara al explicar que la primera temporada se había tomado el trabajo de presentar a los personajes y la relación, mientras que esta nueva etapa se anima a explorar otras zonas de Antonia, incluida su adicción, que era un hilo que había quedado colgando y que, parece, va a empezar a tirar de la manta.
- Silvia Abascal se suma como la comisaria Romero, una mujer exigente y acostumbrada a controlar todo, que va a tener que vérselas cuando ese control se le empiece a resquebrajar, y que además investiga el mismo caso que Antonia y Jon, lo cual ya nos anticipa cruces incómodos.
- Adriana Torrebejano interpreta a la esposa de un mafioso ruso, y los dos quedan en la mira cuando unos sicarios reciben la orden de asesinarlos, así que la pobre mujer termina escapando, y ese arco promete tener la adrenalina de las mejores persecuciones de la primera entrega.
- Javiera Sky se incorpora como Loba negra, la rival que le va a sacar el sueño a Antonia, y la actriz trabajó la contención para que el personaje no muestre su lado más oscuro de entrada, algo que a esta altura del partido ya es toda una declaración de intenciones por parte de los guionistas.
Me quiero detener en un detalle que suele pasar por alto el marketing pero que a mí me dice mucho del nivel de apuesta: el rodaje incluyó jornadas nocturnas, frío, animales y nieve, según contaron tanto Serra como Luengo, y una secuencia de asedio que el director mencionó entre los desafíos más importantes de la producción. Cuando una serie elige incomodar al elenco de esa manera, y los actores lo cuentan con naturalidad en vez de quejarse, es porque confían en que el material los sostiene. Y a mí, que escribo de esto hace rato, esa confianza me la transmiten.
La segunda temporada de Reina Roja se estrena el viernes 2 de octubre en exclusiva por Prime Video, con disponibilidad en 240 países y territorios, y con Victoria Luengo, Hovik Keuchkerian, Javiera Sky, Silvia Abascal y Adriana Torrebejano como las caras de una historia que, al menos por lo que se anticipa, no le va a regalar nada fácil a sus protagonistas. Si la primera entrega había construido con paciencia el vínculo entre Antonia y Jon, esta segunda lo pone a prueba, le agrega una rival a la altura y le mete ruido a una relación que parecía más sólida de lo que en realidad era. A mí, personalmente, me parece que es exactamente lo que uno le pide a una segunda temporada que no quiera repetirse: que se anime a romper lo que construyó con tanto cuidado.
