River se sacó la billetera y se trajo a Almada: el mercado de pases que dejó al Millonario con el bolsillo flaco
El club de Núñez invirtió en total cerca de 65 millones de euros entre Almada, Correa, Beltrán, Borré, Arambarri, Ortega, González y Andrada. Ponzio ya tiene contrato firmado hasta 2027 y arrancó con tres victorias al hilo.
Volvió a nevar en Nuñez, pero esta vez no fue nieve, fue plata. River se mandó un mercado de pases de esos que duelen en la billetera pero llenan el alma, y el plato fuerte fue ni más ni menos que Thiago Almada, el pibe que se fue del país, hizo carrera en Europa y ahora vuelve por la puerta grande. El Millonario puso 20 millones de euros sobre la mesa para quedarse con el ciento por ciento del pase del ex Atlético de Madrid, una cifra que el presidente Stefano Di Carlo había blanqueado cinco semanas antes de la última reunión de Comisión Directiva. Como cuando uno va al supermercado por una cosa y vuelve con tres bolsas, la dirigencia arrancó hablando de un refuerzo y terminó trayendo a casi medio equipo.
Las cifras que dejaron a varios con la boca abierta
Porque la cosa no quedó ahí. A Almada le siguieron otros nombres con apellido pesado. Ángel Correa llegó desde Tigres con un costo de 15 millones de dólares más 2 millones extra si se cumplen objetivos, entre los cuales está levantar la Copa Libertadores, detalle no menor para un club acostumbrado a soñar grande. Lucas Beltrán volvió a casa desde Fiorentina por 7,25 millones de euros, entre un préstamo y una compra obligatoria del 54 por ciento del pase. Y Rafael Borré, que ya sabe lo que es gritar goles con esta camiseta, regresó desde Inter de Porto Alegre por 3,9 millones de dólares.
- Mauro Arambarri, desde Getafe, por 6 millones de euros.
- Francisco Ortega, desde Olympiakos, por 5 millones de euros.
- Giovanni González, desde Krasnodar, por 430.000 euros.
- Tobías Andrada, desde Vélez, por 7,4 millones de dólares por el 80% del pase, con un amistoso de por medio aún sin fecha ni sede.
El total de las cuentas no se presentó oficialmente, pero si uno suma con la calculadora del almacenero de la esquina, la inversión total ronda los 65 millones de euros. Es como si River hubiera decidido remodelar toda la casa de una sola vez, sin reparar en gastos. Di Carlo, además, aprovechó la reunión para oficializar la creación de un Departamento de Performance, un área que se va a dedicar a análisis de video, nutrición y otras tareas que, traducido al lenguaje de todos los días, significa que ahora hasta la merienda va a estar monitoreada.
En medio de tanto movimiento de papeles y de cheques, hubo una firma que se llevó todos los flashes: Leonardo Ponzio, el León, el caudillo de la mitad de la cancha en sus tiempos de jugador, ahora se calzó el buzo de entrenador de manera formal. Su contrato va desde el 1° de septiembre hasta el 31 de agosto de 2027, aunque ya arrancó como si llevara años en el banco: tres partidos oficiales, tres victorias. De cara al futuro inmediato, la gran pregunta que sobrevuela en cualquier mesa de café del barrio de Nuñez es cuál de todas estas incorporaciones puede aportarle más al funcionamiento del equipo. Veremos.
