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Roddick, el hombre que Del Potro mandó a retiro y ahora lo llama su favorito absoluto

El estadounidense volvió al Arthur Ashe para una exhibición con Federer y no se guardó nada: lo tildó de "el gigante gentil", dijo que fue el único que se metió entre los grandes y se quebró al pensar en todas las lesiones que le robaron carrera.

Por Maximiliano PintoDeportes · 31 de agosto de 2026 · hace 1 h

Volvió el frío al Arthur Ashe Stadium, aunque esta vez no era por el aire acondicionado encendido al mango en la noche de Nueva York. Andy Roddick pisó otra vez la cancha que lo vio ganar un US Open y también la que lo vio decir chau al tenis, y en lugar de ponerse nostálgico con sus propios fantasmas, se la pasó hablando de Juan Martín del Potro. DelPo. El que le firmó el final de la historia.

Parece un plot twist del destino: el tipo que te apaga la carrera termina siendo uno de tus mejores amigos. Roddick no se hizo drama con eso y lo blanqueó delante de todos. "Uno de mis mejores amigos más cercanos es la persona que me retiró en el Arthur Ashe", tiró, como quien cuenta que su cuñado le ganó al truco en la mesa del asado del domingo.

“Delpo, el gigante gentil. Él es mi favorito absoluto.”Andy Roddick

La frase no es un piropo al voleo. Viene con contexto y con historia. Fue en los octavos del US Open 2012 cuando Del Potro lo doblegó por 6-7, 7-6, 6-2 y 6-4. Roddick ya había avisado que ese sería su último Grand Slam y el match point del tandilense fue, literalmente, el punto final de la aventura del estadounidense en el circuito. Quince años de carrera sellados con un revés cruzado.

El único que se animó a meterse en la mesa de los grandes

Roddick fue más allá del cariño personal y se metió con la historia grande del tenis. En una época donde el menú siempre era Federer, Nadal y Djokovic, dijo que Del Potro fue "uno de los pocos que de alguna manera se metió entre los grandes". Y los números le dan la derecha: el argentino ganó el US Open 2009, le ganó la final al propio Federer, llegó al número 3 del ranking y fue el último jugador de afuera de ese trío que levantó un Grand Slam masculino en casi una década. Para un tipo de Tandil, criado entre vacas y pistas de polvo de ladrillo, meterse en esa mesa fue casi como entrar a un restaurante con estrellas Michelin y pedir un bife de chorizo a la parrilla.

  • US Open 2009: Del Potro venció a Federer en la final y se consagró campeón.
  • Número 3 del ranking ATP, su mejor posición histórica.
  • Último jugador fuera del trío Federer-Nadal-Djokovic en ganar un Grand Slam masculino por varios años.
  • Derrota a Roddick en el US Open 2012 y le pone punto final a la carrera del estadounidense.
  • Múltiples operaciones en la muñeca derecha que lo alejaron del circuito de forma reiterada.

La tristeza que se cuela entre el elogio

Porque la cosa no termina en el festejo. Roddick también se quebró un poco, o al menos se puso melancólico, que para un tipo con cara de poker como él es casi lo mismo. "Pienso en él con entusiasmo por cómo es como persona. También lo pienso con tristeza, porque es uno de los mejores jugadores que he visto y desearía que hubiera tenido más tiempo y más salud", soltó. La frase pega en el palo del sentimiento: las lesiones en la muñeca fueron el karma invertido de Del Potro, las que le comieron el sueño de pelear por más títulos y lo fueron empujando de a poco al banco hasta que se cansó y se retiró.

Mirado desde acá, desde Buenos Aires, duele hasta un poco el pecho. Del Potro es de esos jugadores que te hacen acordar al amigo laburante que siempre tiene mala suerte con la santé: talento de sobra, corazón gigante, y un cuerpo que le jugó sucio cada vez que quiso acelerar. Roddick lo entendió así desde afuera y, parado otra vez en la misma cancha donde le dijo basta, eligió recordarlo con cariño en lugar de guardarse el rencor que cualquier otro hubiera masticado en silencio.

La pregunta queda picando en el aire, como un drop shot mal calculado: cuánto habrá influido esa amistad en la forma en que el público recuerda ese partido. Porque si Roddick lo trata como un hermano y no como el verdugo, algo de esa ternura seguro se filtró en el relato. Veremos si Del Potro, cuando se anime a contar su versión de la película, le devuelve el mismo cariño o si guarda algún as bajo la manga. Veremos.

MP

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