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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Tenerife como ring de boxeo: Guy Ritchie vuelve a la carga con una historia de millonarios, balas y buggies

Henry Cavill y Jake Gyllenhaal se cruzan en una nueva producción del realizador británico, rodada en las Islas Canarias, donde las persecuciones conviven con conspiraciones y un archipiélago que parece quedar en manos de un magnate con demasiados secretos.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 28 d
Tenerife como ring de boxeo: Guy Ritchie vuelve a la carga con una historia de millonarios, balas y buggies

Vayan anotando, porque cuando Guy Ritchie decide volver a meter la mano en la lata de galletitas del cine de acción, lo habitual es que terminemos con las manos llenas de azúcar quemada, y esta vez la receta viene servida en bandeja con paisaje canario. Se llama En la zona gris y es la película que el realizador británico acaba de rodar en Tenerife, con Henry Cavill y Jake Gyllenhaal como cabeceras de un reparto en el que también se anota Carlos Bardem, que le pone acento y espanolidad a la troupe. La historia presenta a las Islas Canarias como un territorio bajo el control de un misterioso millonario, y a partir de ahí empieza el festival de disparos, explosiones, conspiraciones y criminales cruzándose en la ruta como autos en una avenida Rivadavia a las cinco de la tarde.

Antes de meternos en la trama conviene parar la pelota y mirar alrededor, porque el lugar donde se filma no es un dato decorativo: es casi un personaje más. Tenerife funciona aquí como ese patio grande donde Ritchie puede correr las cámaras sin que nadie le diga basta, con sus acantilados, sus playas y sus caminos de tierra por donde se deslizan los buggies en esas persecuciones que ya son marca registrada del director. La película alterna esos espacios abiertos, donde el viento parece soplar en inglés doblado al castellano, con interiores más opresos, bares y situaciones de enfrentamiento que le dan al relato ese doble pulso que el realizador viene ensayando desde Snatch, pasando por Operación U.N.C.L.E. y sus dos Sherlock Holmes.

«Snatch, Cerdos & Diamantes»: los antecedentes del director

  • Snatch, donde Ritchie confirmó su oído para el diálogo filoso y los giros de guion que parecen sacados de una mesa de billar.
  • Operación U.N.C.L.E., su regreso al género de espías con estética retro y una química de pareja protagónica que acá vuelve a ensayar.
  • Sherlock Holmes y su secuela, donde el realizador mostró que sabe mezclar reconstrucción victoriana con coreografías de pelea muy modernas.
  • The Gentlemen y Mobland, sus pasos por la televisión, donde trasladó el mismo universo de gángsters con humor y violencia a la serie extendida.
  • El joven Sherlock, su mirada más joven sobre el personaje, y Capital, anunciada como próxima entrega de esa agenda compartida entre cine y TV.

Ahora bien, lo que a mí me termina de tentar de esta En la zona gris no es solo la marquesina, que ya de por sí pesa como para sostener cualquier weekend de estreno. Es la idea de poner a dos tipos como Cavill y Gyllenhaal en el mismo tablero, con sus físicos tan distintos pero tan compatibles con el género, y dejarlos discutir a los tiros sobre un archipiélago que de por sí suena a paraíso, mientras un magnate anónimo mueve los hilos desde algún lugar con vista al océano. A eso se suman las carreras en buggy, los bares donde se cruzan miradas largas y los enfrentamientos que prometen ser de los que hacen doler las costillas al doble de acción, no al espectador, aunque a veces duela el bolsillo del que paga la entrada.

La ficha básica, entonces, queda bastante armada: Ritchie en la dirección, con su cintura para combinar humor británico, acción bien coreografiada y un sentido del ritmo que ya es sello personal; Cavill y Gyllenhaal como dupla protagónica, dos actores que el público viene siguiendo desde hace rato y que acá parecen dispuestos a cruzarse en serio; Carlos Bardem dentro del elenco, completando un reparto que combina figuras internacionales con presencia española; y Tenerife como escenario central, dejando a las Islas Canarias convertidas en algo más que una postal de verano. El resultado es una de esas películas que uno se imagina mirando un sábado a la noche, con pochoclo al alcance de la mano y la certeza de que el director no va a pedirnos que pensemos demasiado, pero tampoco nos va a insultar la inteligencia, que es el equilibrio justo que uno le pide al género cuando está bien cocido.

“En el cine de Ritchie, la violencia suele ser coreografiada como un baile y el humor aparece en los márgenes, como un chiste que se cuenta al oído antes de que vuele una silla.”Lectura del autor

Dónde y cuándo se puede ir: En la zona gris se estrenó en cines de Argentina y, como suele pasar con las producciones de Ritchie, hay que estar atentos a la cartelera de los complejos grandes, que son los que suelen habilitar las salas para este tipo de títulos de acción con despliegue internacional. Para no perderse, conviene chequear la grilla de cadenas como Hoyts, Cinemark y Showcase, además de los cines independientes del centro porteño que suelen programar cine de género británico y europeo con subtítulo o doblaje al castellano. Y una recomendación de amigo: si pueden, elijan la función más tardía, que es donde las butacas están un poco más vacías y se disfruta mejor esa mezcla de paisajes canarios, persecuciones en buggy y conspiraciones de gente con demasiada plata y muy pocos escrúpulos.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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