Una camilla, un trekking y la pregunta del millón: ¿estamos listos para subir a la montaña?
Un operativo de siete horas en el Nahuel Huapi volvió a poner sobre la mesa lo que parece obvio y casi nunca se cumple: salir a caminar por la montaña sin registrarse, sin tiempos calculados y sin el equipo adecuado puede terminar, como le pasó a una turista porteña, en una evacuación en camilla.
Acá en la cuenca, cuando el termómetro empieza a aflojar y lossenderos se llenan de colores, uno escucha la misma frase en cada cocina o en la esquina de la panadería: "Mañana arrancamos al Frey, ¿te sumás?". Y uno sonríe, porque la montaña tiene esa vara de convocatoria irresistible, pero también sabe que a esa misma invitación casi nunca la precede la conversación aburrida, la que salva vidas, la que dice "¿tenés todo listo?".
La pregunta volvió a instalarse el sábado pasado, cuando una mujer de 36 años, oriunda de Buenos Aires, llamó al 911 al mediodía desde un tramo del sendero al refugio Frey, en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Según informó la Intendencia del parque, había sufrido una lesión en la pierna entre el cruce de la picada a Playa Muñoz y el ascenso al refugio. Viajaba con familiares y amigos y, hay que decirlo con todas las letras, contaba con el Registro de Trekking al día. Eso, que parece un detalle menor, fue lo que permitió que la buscaran a tiempo.
Siete horas que dejaron una lección a fuerza de camilla
El operativo se extendió por cerca de siete horas y requirió un despliegue que uno, desde la tranquera de su casa, ni imagina: siete brigadistas del Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del parque, dos guardaparques de Zona Centro y seis integrantes de la Comisión de Auxilio, con un paramédico incluido. Los equipos llegaron hasta el lugar en un camión URO y una camioneta RAM, estabilizaron a la mujer en el sitio y la bajaron en camilla varios kilómetros hasta Playa Muñoz. Desde ahí, una embarcación la trasladó hasta la seccional, donde la esperaba una ambulancia. Cerca de las 19:30, la turista llegó en buenas condiciones.
Marta, vecina de Villa La Angostura, tiene 58 años y dos décadas caminando estos senderos. Cuando le conté lo del rescate, me dijo sin dudar: "Mirá, yo a la montaña la respeto como si fuera una persona grande. Si no avisás que vas, sos un desaparecido hasta que te van a buscar. Y ahí recién te encuentran".
Los cuatro pilares que la Intendencia no se cansa de repetir
El rescate del sábado no fue un hecho aislado. En los días previos, la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi registró otras intervenciones por visitantes que se largaron a la montaña sin contemplar suficientemente las características del recorrido, y por eso volvió a poner sobre el mostrador las mismas recomendaciones que, de tan repetidas, a uno le suenan a disco rayado, hasta que un día las lee con otros ojos.
Estas cuatro medidas no evitan todos los accidentes, eso lo sabemos nosotros y lo saben los guardaparques, pero reducen el tiempo de respuesta y mejoran las condiciones en las que los equipos de emergencia llegan al lugar. En zonas agrestes como las nuestras, ese margen puede ser la diferencia entre un susto y una tragedia.
Me quedo pensando en la mujer de 36 años y me quedo pensando en Marta, que me sigue hablando desde su cocina mientras prepara un termo para el domingo. Las dos, cada una a su modo, me dejaron la misma enseñanza de fondo: la montaña no perdona los improvisados. Si tenés un recorrido pendiente, contanos cómo te preparás antes de salir, porque acá entre nosotros, preparar la salida es tan importante como la salida misma.
