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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una llamada que cruzó generaciones: el día que Graciela Alfano le pidió a su padre que frenara a Porcel

La actriz recordó un episodio de fines de los 70, cuando un gesto del humorista durante una pausa la hizo recurrir a su padre. También habló Georgina Barbarossa, que contó cómo Carmen Vallejo la acompañó en las grabaciones y describió tocamientos que, según dijo, continuaron durante su embarazo.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 29 d
Una llamada que cruzó generaciones: el día que Graciela Alfano le pidió a su padre que frenara a Porcel

Les cuento de entrada, como me gusta arrancar estas notas, con una imagen que se repite cada vez que aparecen testimonios de ese tipo: una mesa larga en un set, un corte entre tomas, el ruido de los termos y la risa cómplice que suele teñir cualquier sobremesa de filmación. Graciela Alfano dijo que fue en una de esas pausas, a fines de los años setenta, cuando una frase que venía circulando entre los varones de la producción se terminó de convertir, para ella, en algo que ya no podía dejar pasar. Y tomó una decisión poco frecuente para la época: hablar con su padre para que él interviniera.

Alfano contó que, durante varios días, en los descansos se repetían anécdotas de contenido sexual. Una de ellas, según su recuerdo, vino acompañada por un gesto directo hacia ella: Porcel sacó la lengua y le dijo, más o menos, mirá qué lengua tengo. La actriz explicó que esa actitud le generó rechazo y que esa noche llamó a su padre para pedirle que hablara con el humorista. Después de ese llamado, dijo, al día siguiente Porcel se acercó a pedirle disculpas.

El hilo que ya los unía

La actriz recordó que el vínculo entre ambos no empezaba en ese set. Según contó, Porcel había consultado con su padre antes de sumarse a distintos proyectos de televisión y cine, y que ese lazo previo fue el que la llevó a pensar que una conversación entre los dos podía cambiar el tono de la situación. Su padre, agregó, ya le había pedido que fuera cuidadoso con ella. Por eso, cuando la cosa se desbordó, la salida fue volver a ese teléfono de confianza y dejar que la palabra la pusiera alguien con ascendencia sobre el humorista.

Cuando se le preguntó si conocía qué pasaba dentro del camarín de Porcel en los estudios San Miguel, Alfano fue cuidadosa: dijo que no había visto lo que ocurría adentro, pero que era habitual ver a mujeres esperando para entrar. Aclaró, además, que muchas de esas mujeres dependían de esos ingresos para sostener a sus familias, un dato que ella misma puso sobre la mesa cuando se le preguntó por qué no hablaban.

La otra voz: Georgina Barbarossa

En la misma conversación se sumó el relato de Georgina Barbarossa, que contó una experiencia distinta pero con un denominador común: la necesidad de trabajar y la falta de red. La conductora dijo que cuando era joven y estaba en un momento económico complicado, Porcel la tocó, en sus palabras, de una manera espantosa durante una grabación. Contó que salió llorando hacia su camarín y que le explicó lo que había pasado a Carmen Vallejo.

A partir de ese día, según Barbarossa, Vallejo se ocupaba de quedarse a su lado cada vez que tenía que compartir escena con el humorista. Ese acompañamiento, señaló, fue clave para que pudiera seguir trabajando sin quedar expuesta. La conductora reconoció que más tarde volvió a compartir elenco con él por necesidad, y aseguró que el hostigamiento, siempre según su versión, continuó durante su embarazo.

“Cuando me pasó eso con Porcel salí llorando a mi camarín y se lo dije a Carmen Vallejo. Desde ahí ella se quedaba conmigo cada vez que tenía que rodar con él.”Georgina Barbarossa

Después de tanto ruido, una pregunta simple

  • Qué lugar tuvo el acompañamiento de otras mujeres dentro del set, desde Vallejo hasta las propias compañeras de elenco.
  • Por qué muchas de las que esperaban en la puerta del camarín no podían hablar: la dependencia económica como frontera invisible.
  • Qué cambió, si algo cambió, entre los modos de resolver estos conflictos en una filmación de los 70 y los de hoy.
  • Qué aprendió Alfano de haber podido llamar a su padre y obtener una disculpa al día siguiente, en una época en la que esos llamados no eran moneda corriente.

Como verán, no se trata de un caso aislado sino de un rompecabezas de voces que se fueron sumando con el correr de los años. Yo les soy sincero: cada vez que aparecen relatos de este tipo pienso en lo que rodea la escena, en esa mesa larga con termos y risas, en el pasillo que va del camarín al set, en la productora que mira el reloj porque la jornada se le escapa. El centro de la nota no es sólo lo que pasó entre cuatro paredes, sino todo lo que se tejió alrededor para que algunas pudieran seguir trabajando y para que otras, simplemente, decidieran no callar.

Dónde y cuándo se puede ir: el testimonio completo de Graciela Alfano y Georgina Barbarossa se conoció a través de sus declaraciones en distintos programas de televisión y portales de noticias argentinos durante 2025, y puede revisarse en las páginas oficiales de cada conductora y en los archivos de los ciclos donde fueron entrevistadas. Para seguir de cerca estos testimonios, una opción es buscar las notas en los sitios de los canales que las difundieron y en las cuentas verificadas de las protagonistas.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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