Una velada en el piso 28 para tejer redes que sirvan: jóvenes empresarios de Neuquén y Cipolletti se juntan a charlar de negocios con un cóctel de por medio
El jueves 12 de noviembre, el Hilton de Neuquén será escenario de Paralelo Nights, un encuentro que reúne a unos 40 emprendedores menores de 40 años de la región. Buscan vínculos que se traduzcan en proyectos, no en simples tarjetas guardadas en un bolsillo.
A las seis y media de la tarde, cuando todavía hay luz patagónica colándose por los ventanales del piso 28 del Hilton de Neuquén, va a empezar a juntarse gente con carpetas bajo el brazo y esa mirada atenta de quien sabe que una cena puede terminar en un negocio o en nada. El lugar es el SUM del boulevard Doctor Ramón 365, y la cita es la segunda edición de Paralelo Nights, un encuentro que organiza GEN Patagonia y que reúne a unos cuarenta empresarios y emprendedores menores de 40 años de Neuquén capital y de la vecina Cipolletti. Yo conozco esa sensación de cruzar la puerta de un salón así, con el vaso de bienvenida todavía tibio en la mano y la duda de si uno va a perder dos horas o si va a salir con un contacto que después vale oro.
La idea: conocernos para hacer, no para sacarnos foto
GEN Patagonia no nació en una oficina céntrica ni en un banco de inversión, sino del cruce de caminos de cuatro empresarios jóvenes con perfiles bien distintos: Facundo Veas, de ASPA Desarrollos; Nicolás Schedler, de Leben; Sebastián Rizza, del estudio Rizza; y Mauro Marín, que se mueve en servicios petroleros. Esa mezcla no es casual. Cuando les pregunté por qué, la respuesta fue casi obvia: si todos vienen del mismo rubro, la red se achica. En cambio, si uno hace desarrollos inmobiliarios y el otro mueve equipos en el sur, las chances de ayudarse de verdad crecen. Por eso la convocatoria abre la puerta al petróleo y al gas, al ladrillo, a la fruticultura, a la logística y a las actividades que dan vuelta alrededor de esos mundos.
Marta Andrade, que tiene 53 años y atiende un kiosco de diarios en la esquina del Monumento a San Martín, me dijo el otro día algo que me quedó dando vueltas mientras leía el programa: "Mirá, yo veo a los hijos de los dueños del súper y del taller mecánico entrar y salir de estos eventos. Antes no se conocían ni para chocarse la mano. Ahora se llaman por teléfono. Eso no es cháchara, es laburo". Y esa es justamente la idea que remarcan los organizadores: que los vínculos generados en la noche trasciendan el brindis y se conviertan en acuerdos, en una sociedad menor, en un proveedor nuevo, en lo que sea.
- 18:30 a 22: horario de la jornada, con apertura formal, charla central y cóctel de cierre.
- Un panel de empresarios moderado por referentes de la región, pensado para escuchar casos y preguntas concretas.
- El lanzamiento oficial de Paralelo Forum 40, un foro empresarial de alcance nacional que GEN Patagonia proyecta para abril de 2027.
- Un cóctel de networking con alrededor de cuarenta invitados de Neuquén y Cipolletti.
- Encuentro acotado y por invitación, sin compromisos mensuales, para que sume y no canse.
“El objetivo es ofrecer un formato que resulte útil, atractivo y posible de sostener. Los participantes quieren conectar, pero no están dispuestos a asumir un compromiso mensual.”Facundo Veas, de ASPA Desarrollos e integrante de GEN Patagonia
Empresarios que heredan y buscan a quién preguntarle
Acá en la zona, como en tantas otras, hay una generación que está empezando a sentarse en la silla del patrón. Son los hijos, los sobrinos, los terceros en la línea de familias que armaron panaderías, gomerías, campos de manzanas, empresas de transporte. Tomar las riendas no es sencillo, y más de una vez uno se pregunta cómo se hacía antes. Por eso GEN Patagonia apunta especialmente a esos empresarios de segunda y tercera generación que están asumiendo roles de conducción. Poder cruzar dos minutos con un par que pasó por lo mismo, en otra industria y con otra vara, puede ahorrar meses de prueba y error en una decisión de inversión, en la organización de un equipo o en cómo reaccionar cuando el mercado cambia de golpe.
El formato reducido es una decisión tomada con los ojos abiertos. Veas lo dijo con claridad: los muchachos quieren conectar, no para coleccionar nombres en una agenda, sino para conversar en serio. Por eso el evento es puntual, con objetivos definidos, en vez de una reunión periódica que termine sintiéndose como otra obligación más en el calendario. La movida es simple: juntarse, escucharse, pasarse un dato útil y volver a casa con algo concreto bajo el brazo, además del recuerdo de las medialunas del cóctel. Si lo de adentro funciona, el resto se arma solo. Como me dijo Marta cuando le conté de qué se trataba: "Lléveles un saludos de mi parte, y dígales que se junten más seguido, pero sin juntarse tanto". Una sabia síntesis de pueblo que, la verdad, aplica para casi todo.
