UVA otra vez: la cuenta del nuevo hipotecario deja afuera a la mayoría de las familias mineras del cordón carbonífero
Con la cuota inicial ya en 865 mil pesos y un piso salarial exigido de 3,4 millones, el plan oficial vuelve a empujar el sueño de la casa propia fuera del alcance del trabajador que hoy sostiene el socavón.
Lo que llega desde Buenos Aires vuelve a tener olor a escritorio y poco a socavón. El nuevo programa de créditos hipotecarios que el Gobierno nacional presentó esta semana fija la relación cuota-ingreso en un 25% y, con esa regla, deja afuera de plano a la mayoría de las familias que viven de la minería del carbón en el sur de Santa Cruz y en el norte de Chubut. Para un préstamo de 80.000 dólares a 25 años, con tasa UVA más 7%, la primera cuota arranca en 865.098 pesos y el ingreso neto mínimo del grupo familiar tiene que superar los 3.460.391 mensuales. Son números que, traducidos al jornal de un operario de cualquiera de las dos minas de Río Turbio o de los yacimientos chubutenses, suenan directamente a prohibición.
El dato grueso lo da el propio equipo económico: si la cuota inicial es de 865.098 pesos, el hogar necesita embolsar al mes 3.460.391 limpios para que el banco le firme el préstamo. En la práctica, eso significa que cada integrante de la pareja debería cobrar, como mínimo, unos 1.730.000 pesos netos en mano. Un número que, en los pueblos del carbón, aparece apenas en los recibos de los gerentes con cargo completo: el gerente general de una operadora, el jefe de Planta de Beneficio, el superintendente de Mina. Para los mineros que nombramos por el nombre de pila — Juan, Ricardo, los Danieles, los Migueles que bajan todos los días al frente de explotación — la cuenta directamente no cierra.
Cómo se arma la simulación que presentó el Gobierno
- La propiedad modelo vale 106.667 dólares; el crédito cubre hasta el 75%, es decir unos 120.920.000 pesos o 80.000 dólares al tipo de cambio oficial.
- El 25% restante del inmueble, unos 40 millones de pesos, lo tiene que poner el comprador de su propio bolsillo, fuera del cálculo.
- La cuota inicial de 865.098 pesos se actualiza mes a mes por UVA, así que dentro de diez años ese mismo pago en pesos será muy distinto.
- La tasa máxima admitida es UVA más 7,50% y el plazo mínimo, 15 años.
- El tope por crédito es de 150.000 UVA, una cifra que hoy equivale a varios cientos de miles de dólares.
La pregunta entonces es de dónde sale la plata. La respuesta, según la letra fina del programa, son plazos fijos licitados entre bancos, fondeados con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, por un total de 2 billones de pesos. Cada licitación es de 200.000 millones, con un tope del 20% por entidad financiera; los depósitos se constituyen a tasas mínimas de UVA más 2,50% a un año y UVA más 4,50% a cinco años, y los bancos disponen de 90 días corridos para transformar esos pesos en préstamos hipotecarios destinados a compra, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda para personas físicas.
Mientras el dinero se mueve en el circuito porteño, en los campamentos carboníferos la película es otra. El último compromiso que sigue incumplido y tiene fecha cierta es la adecuación de las escalas salariales por el Decreto 751/2024, que nunca terminó de trasladarse a las paritarias de la actividad. A eso se le suma ahora un plan habitacional que exige ingresos que ningún minero de frente ni ninguna operadora de pala carga podrá acreditar sin completar el sueldo con varios turnos extra. La cuenta del UVA otra vez vuelve a separar al que firma el crédito en una oficina con aire acondicionado del que sostiene la producción en el socavón.
“La cuota inicial ya está en 865 mil pesos y el ingreso mínimo exigido, en 3,4 millones: con esa regla, el sueño de la casa propia se muda, otra vez, afuera del cordón carbonífero.”Alejandro Subiabre, Minería y carbón
