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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Valmax cierra su planta en Ituzaingó, despide a la mitad del personal y deja 156 millones en cheques sin fondo

La fábrica de solución fisiológica en monodosis y de las gotas Valmafilo paralizó la producción, echó a 30 de los 60 empleados y adeuda la mitad del sueldo de septiembre. El Ministerio de Trabajo bonaerense citó a la empresa a una audiencia clave este lunes.

Por Alejandro SubiabreMinería y carbón · · hace 1 h
Valmax cierra su planta en Ituzaingó, despide a la mitad del personal y deja 156 millones en cheques sin fondo

Las puertas de Laboratorio Valmax están cerradas con candado y la línea de producción lleva varias semanas detenida. En el interior de la planta de Ituzaingó todavía quedan los lotes de solución fisiológica en monodosis y las gotas oftalmológicas Valmafilo, dos productos que durante décadas salieron de ahí hacia hospitales, farmacias y droguerías de la Argentina. Pero del otro lado de la verja, los 30 operarios que aún conservan su puesto acaban de recibir el telegrama de despido de sus compañeros, y la mitad del salario de septiembre sigue sin pagarse.

La empresa echó a 30 de los 60 trabajadores que tenía en plantilla. A los que quedaron dentro, la dirección les viene aplicando desde abril un esquema de pago fraccionado que se presentó como excepcional y terminó volviéndose regla. El 5 de mayo se formalizó por escrito: el 50% del sueldo se abonaría el día 7 y el saldo, el día 20. Meses después, ese compromiso se evaporó: hoy la compañía adeuda la mitad de los haberes de septiembre y no avisó cuándo piensa saldarlos.

El cuadro financiero según el Banco Central

Los números que registra la entidad monetaria son elocuentes. Valmax acumula 196 cheques devueltos por falta de fondos, por un total de 156.526.850 pesos. La totalidad de los documentos fue rechazada por la misma razón: no había plata disponible en las cuentas al momento del cobro. No se trata de un error administrativo ni de un problema de timing: es un estrangulamiento de caja que ya nadie en la empresa puede disimular.

“Según Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, la firma habría producido por encima de la demanda real y acumulado stock suficiente para cubrir el mercado hasta fin de año. A eso se le sumó una retracción en las compras de hospitales, farmacias y droguerías y los plazos cada vez más largos que manejan las licitaciones públicas, una combinación que terminó de vaciar la caja.”Marcelo Peretta, Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos

La intervención de la Provincia

El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires tomó cartas en el asunto y citó a la dirección de Valmax a una audiencia para este lunes. La exigencia fue concreta: la empresa tiene que presentarse con una solución verificable para regularizar los sueldos adeudados y frenar la sangría de puestos. Lo que ocurra en esa reunión puede definir si la planta reabre o si el conflicto termina en la Justicia laboral.

La historia detrás del laboratorio

Valmax no nació como una multinacional ni como una sociedad anónima con participación cruzada. La fundó en 1980 el farmacéutico austríaco Peter Ploder, egresado de la Universidad de Buenos Aires y radicado en el partido de Haedo. Durante más de tres décadas fabricó solución fisiológica y las gotas Valmafilo con una plantilla que oscilaba entre 60 y 70 personas. En 2014 Ploder vendió su participación mayoritaria y la compañía viró su estrategia hacia la producción tercerizada y las licitaciones del Estado. Ese giro de negocio es el mismo que, una década después, explica por qué la empresa depende hoy del timing de cobro del sector público para sostener su operación.

Lo que se juega este lunes en la audiencia no es sólo el cobro de un aguinaldo adeudado o la reincorporación de telegramas: es la continuidad de una planta que produce insumos críticos para el sistema de salud. Si la Provincia convalida un salvataje exprés sin garantizar los puestos, se repite el libreto de siempre: el Estado paga, la empresa cobra, y los trabajadores quedan afuera. La Secretaría de Trabajo tiene la palabra, y también la responsabilidad de que no vuelva a ocurrir.

AS
Alejandro SubiabreMinería y carbón

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