Vélez se vuelve de Bajo Flores con bronca y un empate que le quedó corto
El Fortín igualó 1-1 ante Riestra, sigue sin perder en el Clausura 2026, pero se fue masticando injusticia: el VAR le anuló un gol en el cierre y Barros Schelotto terminó expulsado por protestar.
Hay empates que se festejan y empates que se lloran. El de Vélez en la cancha de Riestra pertenece a la segunda categoría. Uno a uno que, bien visto, dejó al Fortín con sabor a derrota y al Malevo con el gusto del que rescata algo donde muchos se iban con las manos vacías. La nieve no cayó en Bajo Flores, pero el viento sopló fuerte, y no precisamente el de los hinchas visitantes.
Un primer tiempo de pelota parada y de discutible
Riestra, fiel a su manual de cabecera, plantó el block bajo como quien baja la persiana de un kiosco a las diez de la noche. Muchos jugadores detrás de la línea de la pelota, los espacios justos para meter una aguja y nada más. Así y todo, el local encontró la ventaja en una jugada que también dio para el debate: centro desde el costado, un jugador en offside que participó del trámite y gol. Validado por el juez Nazareno Arasa. Protesta visitante al canto. Y, como si fuera una sobremesa familiar que se estira, la discusión terminó con Guillermo Barros Schelotto expulsado por reclamar de más desde el banco.
El Mellizo se fue a las duchas antes que sus propios jugadores, lo que siempre queda como una postal extraña: el DT caminando por el túnel mientras el equipo sigue en cancha, como cuando te retirás del asado antes de que llegue el postre.
El empate, la ilusión y el VAR
En el complemento, Vélez encontró el empate con un gol en contra de la defensa del Malevo. Cuestión de insistir contra un equipo que te deja la pelota pero no te regala nada. La insistencia rindió, y el Fortín empezó a empujar con la paciencia de quien revuelve el mate hasta el fondo.
Y entonces llegó la escena caliente. Vélez metió el segundo, lo gritó, lo sintió, lo disfrutó. Hasta que el VAR llamó al árbitro y la conquista se deshizo como un helado en pleno enero: una falta previa que para el ojo local no existió pero para la cabina fue suficiente. El banco del Fortín estalló. Los jugadores rodearon al juez. Arasa se mantuvo. Y el marcador quedó sellado.
- Riestra se paró con un bloque bajo clásico de su estilo: poco espacio y mucha gente detrás de la pelota.
- El gol local llegó desde una pelota parada con offside previo que el árbitro validó y que desató la primera bronca visitante.
- Barros Schelotto vio la roja por protestar desde el banco antes del descanso.
- Vélez igualó con un gol en contra de la defensa del Malevo en el segundo tiempo.
- El gol anulado a Vélez en el cierre, vía intervención del VAR, fue la clave de la polémica final.
Siete fechas sin perder para Vélez en el Clausura 2026, una racha que en cualquier otra tarde de Superdomo alcanzaba para irse cantando. Pero no esta. El punto se siente poco para un equipo que venía en levantada y que, en el último suspiro, vio cómo le sacaban el premio de la mano. Para Riestra, en cambio, el uno a uno vale oro: en su cancha ya le sacó puntos a varios y este no fue la excepción.
¿La anulación estuvo bien o el VAR se comió un gol que era legítimo? El debate queda abierto y probablemente se estire hasta la próxima fecha. Lo concreto: Vélez se vuelve de Bajo Flores con la frente caliente y los tres puntos que se le escaparon entre los dedos. Veremos qué hace el Mellizo desde la tribuna, que suele ser banco cuando los árbitros se equivocan.
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