Alcaraz mordió una vez más, aguantó el frío de Tokio y va por la corona que le falta
El español revirtió un partido bravo ante Munar y se metió en la final del ATP 500 japonés, donde lo espera el checo Lehecka. Busca su primer título desde que se le rompió la muñeca y se fue cuatro meses al sillón.
Afuera hace un frío que pela, el viento te corta la cara como si Tokio se hubiera confundido de hemisferio. Pero a Carlitos Alcaraz poco le importa el termómetro cuando la pelota está en juego. El murciano volvió a demostrar que tiene más vidas que un gato de departamento: se levantó de un primer set adverso, le ganó por 5-7, 6-3 y 6-1 a su compatriota Jaume Munar y se metió en la final del ATP 500 de Tokio. Una remontada de manual, de esas que te hacen creer que el partido arrancó en el segundo set y todo lo anterior fue un ensayo barato.
Lo de "Carlitos" viene como anillo al dedo, porque el chico sigue pareciendo un pibe de veinte años al que le sobra energía y le falta calendario. Aunque ya lleva varios en el circuito, cada vez que se lo ve correr parece que recién le hubieran entregado las zapatillas. Y eso que viene de cuatro meses parado, con la muñeca hecha pedazos y la paciencia a prueba de kinesiólogo. Volvió, y volvió para ganar. Como debe ser.
El primer set, un bostezo con consecuencias
El arranque fue de esos que dan ganas de mirar para otro lado. Munar, ese jugador que tiene más oficio que cartel, lo complicó con pelotas bajas y cambios de ritmo, y se llevó el primer parcial sin discutir. Alcaraz entró dormido, como quien llega un lunes a la oficina después de un fin de semana largo. La diferencia estuvo en que el español se despertó a tiempo: en el segundo set volvió la agresividad, el drive empezó a hacer ruido y Munar se quedó sin respuestas. El tercero fue un trámite, un 6-1 que se cocina a fuego lento y se sirve frío.
“No sé lo que pasó en el primer set, tengo la sensación de que sufro en cada primer parcial, pero estoy contento de la manera en que consigo volver al partido cada vez.”Carlos Alcaraz
Lehecka, el rival que ya sabe lo que es cruzarse con el murciano
Del otro lado de la red estará Jiri Lehecka, número 19 del mundo, que viene de despachar sin contemplaciones al monegasco Valentin Vacherot por 6-4 y 6-2. El checo es un jugador serio, con un saque que complica y un físico que no se la deja pasar gratis. Pero hay un dato que enloquece a los que gustan de las estadísticas: en los cuatro cruces previos entre ambos, Alcaraz ganó tres. Una hegemonía que, claro, no garantiza nada en una final, pero te deja dormir un poco más tranquilo.
- Alcaraz disputará su cuarta final de la temporada: ya ganó el US Open y Doha, y fue finalista en otro torneo.
- En juego está su título número 27 en el circuito ATP, y el primero desde el regreso tras la lesión de muñeca.
- Lehecka, en tanto, irá por su tercera corona en el máximo nivel.
- Si Alcaraz repite el título, será bicampeón de Tokio: el último en lograrlo fue Pete Sampras en 1993 y 1994.
Hay algo casi de película en esta historia: un pibe que se rompe la muñeca, pasa meses mirando partidos por televisión, vuelve, y de a poco empieza a recuperar ese tenis eléctrico que lo puso en la cima. Tokio no es un torneo menor, es un ATP 500, y ganarlo de nuevo tendría doble valor: el deportivo, obvio, y el simbólico, porque significaría que el cuerpo le respondió cuando más lo necesitaba. Veremos qué pasa el domingo. Como siempre, prometer poco y observar mucho.
