Cómo proteger el hotspot del celular con cuatro configuraciones clave
Una contraseña débil o un cifrado desactualizado pueden permitir que equipos ajenos se conecten al punto de acceso móvil. Cuatro ajustes básicos, disponibles en Android e iOS, ayudan a controlar quién se conecta, cuántos datos se consumen y cuándo queda activa la red.
Cuando no hay WiFi disponible, el teléfono puede funcionar como módem portátil y compartir su conexión de datos móviles con computadoras, tabletas u otros dispositivos. La función se activa en pocos pasos, pero si no se revisa la configuración de seguridad, cualquier persona cercana puede intentar unirse a la red.
Los cuatro ajustes básicos
- Contraseña: una clave corta, una fecha de nacimiento o una secuencia simple son fáciles de adivinar. Se recomienda combinar mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales, y no reutilizar una clave de otra cuenta o servicio.
- Nombre de la red: el nombre predeterminado puede revelar el modelo o la marca del equipo, lo que facilita identificarlo en lugares públicos.
- Protocolo de cifrado: WPA3 ofrece mayor protección que WPA2. Si el celular y los equipos que se conectarán son compatibles, es preferible elegirlo. Cuando no esté disponible, WPA2 sigue siendo válido frente a redes abiertas o sin contraseña.
- Dispositivos conectados: revisar la lista de equipos con regularidad. Si aparece uno desconocido, corresponde apagar el hotspot, cambiar la contraseña y habilitarlo solo para los equipos autorizados.
El cifrado se ubica, según el fabricante, dentro de los ajustes de conexión o de punto de acceso personal. La documentación indica que algunos modelos permiten además programar el apagado automático cuando no hay dispositivos conectados durante un período determinado.
Apagado y consumo de datos
Mantener el punto de acceso activo sin uso es un riesgo innecesario. Desactivarlo al terminar reduce las posibilidades de accesos no deseados y también baja el consumo de batería.
Android e iOS incluyen apartados para consultar cuántos gigabytes se usaron y qué aplicaciones demandaron más información. Un gasto mayor al esperado puede indicar que algún dispositivo ajeno está utilizando la conexión.
