Street Fighter arranca arriba en la taquilla mundial y deja al público en dos veredas
La nueva adaptación de la saga de Capcom reunió 51,1 millones de dólares en su primer fin de semana y cosechó elogios de los fans y palos de la crítica especializada. Lo que viene para Paramount, Legendary y la propia Capcom.
Cuentan que cuando un luchador entra al cuadrilátero sabe que, gane o pierda, el público ya lo está mirando con el cronómetro en la mano, y algo parecido le pasó a la flamante película de Street Fighter cuando cruzó la puerta de los cines este fin de semana: debutó en lo más alto de la taquilla global con 51,1 millones de dólares, pero salió del ring con un ojo inflado por las reseñas y el otro vendado por el cariño de los fans.
Golpe de apertura
La cifra se repartió entre el mercado doméstico de Estados Unidos y la cartelera internacional, y le alcanzó para ubicarse primera en el ranking mundial del fin de semana, según los reportes de la industria. El dato no es menor si se tiene en cuenta que la película, dirigida por Kitao Sakurai, salió a competir en un calendario poblado de blockbusters y que, además, arrastra años de antecedentes poco felices cada vez que Hollywood intentó adaptar el universo de los juegos de pelea.
El elenco principal reúne a Andrew Koji como Ryu, Noah Centineo como Ken, Callina Liang como Chun-Li, David Dastmalchian en el papel del villano M. Bison y Jason Momoa metiéndose en la piel de Blanka, un reparto que mezcló caras nuevas con nombres pesados del género de acción y que, a priori, parecía una de las apuestas más ambiciosas del género.
El hit del público
Lo que más me interesa remarcar, porque uno como cronista siempre termina hablando con la gente que sale de la sala con el pochoclo todavía en la mano, es que la recepción del público y la de la crítica tomaron caminos absolutamente distintos y, como suele pasar con los fenómenos de fandom, casi opuestos: los espectadores aficionados a las adaptaciones de videojuegos salieron conformes y, en muchos casos, directamente fascinados, y resaltaron las coreografías de combate, el despliegue de efectos visuales y el ritmo de entretenimiento que no decae.
El ojo crítico
La prensa especializada, en cambio, no fue tan generosa: las calificaciones promedio rondaron el 43 por ciento de aprobación, con cuestionamientos al guion y a cierta previsibilidad en la estructura narrativa. Es el tipo de número que, traducido al lenguaje de los festivales, significa que la película se deja ver pero no termina de convencer a quienes la miran con el bisturí del oficio, y es una lectura que se repite, versión tras versión, cada vez que Hollywood intenta llevar un juego de peleas a la pantalla grande.
La cuenta pendiente
El presupuesto de producción declarado fue de 82 millones de dólares, sin contar los costos de promoción y distribución, que suelen ser otra novela aparte. Con esa cifra como referencia, las próximas semanas serán las que definan si el proyecto termina siendo rentable para Paramount, Legendary y la propia Capcom, que puso a disposición su catálogo de personajes.
- El film necesitó apenas un fin de semana para superar lo que recaudó Mortal Kombat en su debut estadounidense en 2021, una comparación que los estudios suelen usar como referencia amable.
- La apertura global quedó por debajo de los 63 millones que alcanzó la secuela de Mortal Kombat en su lanzamiento internacional, lo que muestra que el techo todavía está alto.
- El resultado acumulado en las próximas semanas condicionará la chance de que haya secuelas o de que se concreten otros proyectos que busquen expandir el universo de los juegos de pelea.
Mientras tanto, la pregunta que sobrevuela las redacciones y los foros especializados es la misma de siempre y la dejo planteada porque me parece la más honesta: ¿creés que esta película le hace justicia al videojuego que le dio origen, o el cine todavía está dando vueltas sin encontrar la fórmula para adaptar con dignidad los juegos de peleas? Es un debate que los fans de Street Fighter vienen teniendo desde los tiempos del Rubia y loshadoks, y que esta nueva entrega, lejos de cerrarlo, vuelve a poner sobre la mesa con sus números y con sus opiniones cruzadas.
La cinta ya se proyecta en salas de Argentina, en versiones subtituladas y dobladas al castellano, y puede verse en las cadenas tradicionales y en complejos de los principales shoppings del AMBA y del interior, con funciones que se extienden a lo largo de toda la semana, por lo que todavía hay tiempo de ir, sacar la propia conclusión y, de paso, refrescar la memoria con los movimientos especiales que cada generación lleva vistos desde la consola.
