Una semana de locos en Halo Studios: lo ascendieron y a los pocos días lo echaron
El director cinematográfico Josh Daniels dejó la empresa después de una década y se sumó a los 268 despidos que sacudieron a Xbox en medio del traspaso del desarrollo de la próxima entrega de Halo a Activision.
Soy de los que todavía guardan la caja original del primer Halo y por eso cada vez que se mueve algo en la franquicia me pongo a leer todo lo que aparece en la pantalla, y en los últimos días hubo que leer bastante porque lo que pasó en Halo Studios tiene ese tono de novela de oficina que uno no termina de creer. La gota que rebalsó el vaso fue la salida de Josh Daniels, el director cinematográfico del estudio, que comunicó en su perfil profesional que se fue de la empresa en la misma semana en la que lo habían ascendido, algo que el propio Daniels definió como bastante descabellado en una publicación que se volvió referencia obligada para entender el clima interno que se vive hoy por hoy en los equipos de Xbox. Lo de Daniels no fue un caso aislado, ni mucho menos, sino que se inscribió en una reestructuración mucho más grande que la compañía viene empujando desde hace rato y que en esta oportunidad se cobró 268 puestos de trabajo, una cifra que sirve para dimensionar que no estamos frente a un ajuste de rutina sino frente a una decisión de las que reconfiguran de arriba abajo la manera en que se piensa el negocio.
Antes de meterme en el meollo quiero contarles cómo se fue cocinando todo esto, porque ayuda a entender por qué la noticia golpea tan fuerte. Matt Booty, el director de contenido de Xbox, fue quien comunicó el recorte y lo hizo con un mensaje en el que confirmó que la poda alcanza a Halo Studios, a otros equipos de desarrollo propios y también a la estructura directiva de Xbox Game Studios, de modo que la motosierra pasó por todos los pisos del edificio y no se quedó en un solo sector. En ese paquete entró Daniels, que llevaba una década trabajando dentro de Microsoft y que había pasado por Forza Motorsport antes de quedar a cargo de las secuencias narrativas y de la visión creativa del estudio en Halo Campaign Evolved, donde se ocupaba de darle coherencia cinematográfica a cada misión.
La semana más corta del mundo
Lo más llamativo del caso Daniels es justamente la cercanía entre las dos noticias que le cambiaron la rutina laboral, porque del lunes al viernes pasó de recibir un ascenso que en cualquier otra circunstancia se hubiera festejado con un asado con los compañeros a quedar afuera, y él mismo lo resumió con una frase que se dio el lujo de no adornar ni un poquito: ser promovido y despedido en la misma semana es bastante descabellado, escribió, y agregó con crudeza que es uno de los muchos afectados por los despidos en Halo Studios, una aclaración que vale para no personalizar el recorte ni convertirlo en una historia de agravio individual. Esa manera de hablar, sin victimizarse y a la vez dejando en claro el sinsentido de la situación, fue la que terminó de instalar el tema en las conversaciones de los fans.
Ahora bien, lo de Daniels es apenas la cara más visible de un movimiento que toca varias piezas centrales del ecosistema de Xbox, porque la reestructuración no se limitó a sacar gente sino que también redefinió quién hace qué dentro de la marca, y acá es donde aparece el dato que más da que hablar: la próxima entrega principal de Halo quedó a cargo de Activision, una decisión que hasta hace un tiempo sonaba a rumor de pasillo y que ahora aparece como parte del plan oficial de Microsoft, mientras que Halo Studios pasará a ocuparse exclusivamente del soporte y el mantenimiento de los títulos ya existentes, lo que en la práctica convierte al estudio en una especie de equipo de cuidado de los juegos vivos y no en la fábrica de las grandes novedades.
En lo personal me cuesta no conmoverme con la historia de Daniels, porque detrás del cargo y del currículum hay alguien que se levantó un lunes con una buena noticia y se acostó el viernes sin trabajo, y esa secuencia tan comprimida deja al desnudo la fragilidad que sobrevuela a una industria que muchas veces se presenta como sinónimo de estabilidad y glamour. Pero también creo que la nota no termina en lo humano, porque lo que se decide en estos despachos va a definir qué Halo vamos a encontrarnos en los próximos años y bajo qué sello se va a fabricar la próxima gran campaña, y eso nos toca como jugadores tanto como el despido de cualquier compañero del estudio.
Un párrafo aparte para lo que ocurre con Undead Labs, que también sintió el rigor del recorte pero se apuró a ratificar que State of Decay 3 continúa en desarrollo activo y que entre los próximos pasos figura una beta cerrada que funcionará como termómetro antes del estreno oficial, previsto en principio para 2027, una fecha que la propia gente del estudio salió a defender para que nadie leyera los despidos como un entierro anticipado del proyecto. Mientras tanto, los fanáticos de Halo seguimos en ascuas, mirando de reojo cada comunicado y cada movimiento de personal, porque cuando la pelota pasa de un estudio a otro siempre aparece la misma pregunta de siempre y que hoy, como no podía ser de otra manera, les dejo picando para que me la contesten ustedes en los comentarios: qué expectativas les genera una próxima entrega de Halo con Activision tomando las riendas del desarrollo y con Halo Studios reconvertido en un equipo de soporte.
