Alpine se quedó en la nieve tres carreras seguidas y Racing Bulls ya le saca 32 puntos de ventaja
La escudería francesa cerró Bakú, Malasia y Singapur sin cosechar un solo punto: choques entre compañeros, penalizaciones y dos abandonos mecánicos en el mismo fin de semana. Nielsen reconoció que la fiabilidad se rompió justo cuando más la necesitaban.
A veces la Fórmula 1 parece una escapada a Bariloche en julio: te preparás con el auto embarrado, la campera térmica y la fe intacta, y cuando querés acordar el viento blanco te tapó la entrada del garage. Eso le pasó a Alpine, que venía con la campera puesta y terminó empilchado en la nieve durante tres carreras seguidas.
El balance de la gira por Bakú, Malasia y Singapur es de los que duelen: cero puntos. Ni el argentino ni el francés pudieron meter ni un papelito en el canasto. Y mientras ellos hacían equilibrio sobre la pista helada, Racing Bulls se acomodó en la ladera soleada y ahora les saca 32 puntos en el campeonato de constructores.
Lo que pasó carrera por carrera
- Bakú: toque entre Colapinto y Gasly, los dos afuera antes de la mitad de carrera. Choque de compañeros, la peor pesadilla para cualquier director deportivo.
- Malasia: Colapinto largó desde el fondo por una penalización y terminó decimotercero; Gasly cerró decimosexto. Día gris, sin chispazos.
- Singapur: abandono doble del argentino, tanto en la sprint como en la carrera principal por problemas mecánicos. Gasly salvó un noveno y un undécimo, insuficientes para cortar la racha.
“La carrera de hoy en Singapur, y la serie de tres carreras consecutivas en su conjunto, no salieron como esperábamos. El resultado habla por sí solo; lamentablemente, nos vamos sin sumar puntos, lo que naturalmente complica nuestra situación en el campeonato.”Steve Nielsen, director deportivo de Alpine
Nielsen habló con la franqueza del que sabe que esconder la pelota ya no sirve. Reconoció que la fiabilidad, que era uno de los orgullitos del equipo durante la temporada, se rompió justo en el peor momento. Dos abandonos mecánicos en el mismo fin de semana dejaron al descubierto una fragilidad que el ritmo del auto no había mostrado hasta acá.
Y sin embargo, en el box todavía guardan una cuota de esperanza, del mismo modo que uno guarda el termo con mate cuando sale de casa aunque no haga frío. El directivo francés se agarra de lo que vio en pista: el coche funcionó bien en la mayoría de los circuitos y eso, dice, los mantiene optimistas. La escudería ya trabaja en traer piezas nuevas para las próximas fechas, con la idea de cortar la sangría antes de que sea tarde.
Lo concreto es que el campeonato de constructores no espera a nadie. Cada domingo sin puntos es oxígeno puro para Racing Bulls, que viene empujando desde atrás con la constancia del que no falla. Alpine necesita volver a la fiabilidad de antes, la que les había permitido sumar con regularidad durante la primera parte del año, y sobre todo necesita que sus dos autos terminen las carreras. Porque en esta categoría, como en la vida, no se puede festejar con el auto en boxes.
Veremos si los de Viry-Châtillon logran secar el garage antes de la próxima carrera o si la nieve los sigue acompañando un par de fechas más. La ventaja de 32 puntos no es definitiva, pero tampoco es un cosquilleo: es un gol de visitante en el minuto cuarenta y cinco. Y a los equipos de mitad de tabla, estos golpes se cobran caros.
