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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Andrea Ghidone y Pablo Otero pasaron por el civil y ya piensan en la gran fiesta del 24 de octubre, con tres vestidos y la música como eje central

La bailarina uruguaya y el empresario firmaron el acta matrimonial en una ceremonia íntima en Buenos Aires y ultiman una celebración que incluirá bandas internacionales y un pedido muy especial a los invitados.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 1 h
Andrea Ghidone y Pablo Otero pasaron por el civil y ya piensan en la gran fiesta del 24 de octubre, con tres vestidos y la música como eje central

Yo arrancaría por donde arrancan casi todas las historias de amor que terminan en un acta: en una mesa, con un café, en Punta del Este, con una amiga en común que se ocupa de hacer las presentaciones que nadie se anima a hacer solo. Porque así, tal como me lo imagino yo a esta altura de los años, fue como Andrea Ghidone y Pablo Otero se empezaron a cruzar la mirada hasta que la cosa se hizo serio y terminó en boda: él ya la había visto actuar antes de ese primer almuerzo, según me quedó claro al repasar la crónica, y ella no tenía la menor idea; una de esas cosas que el destino guarda en el bolsillo y suelta cuando le parece.

El matrimonio por civil se firmó hace unos días en Buenos Aires, en un salón con chimenea y lámparas de araña, con un funcionario del registro dando fe y con los hijos de ambos como testigos más cercanos, en esa ceremonia chica que las parejas suelen guardarse para ellos antes del festejo grande. Andrea Ghidone publicó las imágenes del momento y dejó una frase que define bien lo que se vivió esa mañana: "una de las mañanas más lindas y emocionantes, de esas que quedan guardadas para siempre en el corazón", escribió, y uno lee eso y entiende que del otro lado de la pantalla había algo verdadero, sin imposturas.

Tres vestidos, tres bandas y un pedido fuera de libreta

La gran celebración ya tiene fecha: el 24 de octubre. Esa noche la música va a ser la verdadera invitada de honor, porque están confirmadas tres bandas internacionales, una de las cuales llega desde Uruguay, país natal de la bailarina y donde se conocieron con Otero. Los nombres todavía no se dieron a conocer, pero alcanza con saber que la idea es que la fiesta tenga ritmo y, sobre todo, que cuente algo de los dos.

Para los vestidos, Ghidone eligió dos piezas del atelier de Marisa Campanella en Recoleta, una de ellas bordada entera a mano con cristales, un trabajo de esos que llevan horas silenciosas de costurera y que después lucen como una fiesta en sí mismos. El tercer vestido llegó desde Milán y sus detalles van a quedar guardados hasta la noche de la boda, lo cual a mí, te confieso, me parece un acierto: hay cosas que se disfrutan más cuando todavía no se vieron.

“Gracias por hacer que el amor de este día también llegue a otros.”Tarjeta enviada por Andrea Ghidone y Pablo Otero a los invitados

Regalos que se convierten en donaciones

Y acá viene lo que a mí más me gusta de esta boda, y lo que me lleva a opinar de arranque, como me pide la nota: en lugar de los regalos tradicionales, la pareja les pidió a los invitados que colaboren con cuatro fundaciones. Tres son argentinas y una es uruguaya: la Fundación Natali Dafne Flexer, La Casa del Teatro y la Asociación Protectora de Animales San Francisco de Asís, por el lado de acá, y la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia, por el lado de allá. La idea, me parece, tiene una vuelta de tuerca interesante: en un país donde las listas de casamiento suelen pedir juegos de que muchas veces no se usan, optar por convertir la fiesta en una colecta solidaria es, cuanto menos, una declaración de principios.

  • Fundación Natali Dafne Flexer (Argentina)
  • La Casa del Teatro (Argentina)
  • Asociación Protectora de Animales San Francisco de Asís (Argentina)
  • Fundación Álvarez Caldeyro Barcia (Uruguay)

A mí, si me preguntás qué opino, te lo digo sin vueltas: me parece una idea hermosa y, al mismo tiempo, muy de estos tiempos. Hay algo profundamente emotivo en pensar que la alegría de una noche puede traducirse en un techo para un niño enfermo, en alimento para un gato de refugio, en un escenario para un actor que ya no tiene dónde actuar. Y, a la vez, hay una muy marcada en el gesto: en lugar de recibir otra fuente de cristal, los novios reciben la certeza de que su festejo sirvió para algo que los excede. Yo, que ya peino algunas canas y vi pasar de todo en estas páginas de espectáculos, te juro que eso me reconcilia un poco con el oficio de armar fiestas.

Después de la fiesta, Curazao, Mar del Plata y Europa

El cronograma posterior al 24 de octubre ya está armado, y eso también dice mucho de cómo esta pareja piensa la vida en pareja: una luna de miel en Curazao, el regreso a mediados de noviembre para grabar el documental de "Ellas son tango", el show que codirigen y en el que Ghidone se luce como María Nieves, y los ensayos de la temporada en el Teatro Auditorium de Mar del Plata, con una gira europea prevista para abril de 2027. O sea, no se trata de una boda que se cierra sobre sí misma: es una boda que se proyecta hacia adelante, con proyectos comunes y con la música y el escenario como escenario compartido.

Si te interesa saber dónde y cuándo podés sumarte a alguno de estos proyectos, te lo dejo por escrito: el espectáculo "Ellas son tango" arranca su próxima etapa en el Teatro Auditorium de Mar del Plata, con funciones durante la temporada de verano, y la gira europea está prevista para abril de 2027. La boda, en tanto, es el 24 de octubre, en una locación que la pareja todavía no hizo pública, y los detalles de los tres vestidos milaneses y de las tres bandas internacionales se conocerán, prometen, esa misma noche.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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