Argentina calienta motores en Wuhan y se prueba la camiseta contra Estados Unidos
El seleccionado Sub-23 de básquet 3x3 ya conoce el camino que le tocó en suerte. Debuta el miércoles 16 frente al conjunto norteamericano en un grupo donde no hay rivales regalados y donde cada posesión puede valer un pasaje a cuartos.
Hay algo lindo en eso de empezar un Mundial sin que nadie te regale nada. Esta vez no hay sorteo piadoso ni zona de calentamiento: Argentina Sub-23 de básquet 3x3 ya sabe que el miércoles 16, desde las nueve de la mañana, se mide con Estados Unidos en el debut absoluto en Wuhan.
El torneo, que se juega entre el 15 y el 19 de septiembre en China, reúne a veinte países repartidos en cuatro grupos de cinco. El seleccionado quedó instalado en el Grupo D, donde también aparecen China, Corea y Lituania, un combo que suena más a durísimo que a accesible.
El fixture y la matemática
El formato es el clásico de estas competencias: fase inicial con todos contra todos dentro de cada zona, los dos primeros avanzan a cuartos de final y, desde ahí, eliminación pura hasta la final del domingo 19.
El ranking mundial marca el termómetro. Argentina figura 13° entre los veinte participantes, con 554.815 puntos. Dentro del grupo, China está 4°, Lituania 5°, Estados Unidos 12° y Corea 20°. Es decir: el conjunto argentino llega como cuarto de su zona, con dos potencias históricas por delante y un solo escalón arriba del rival más débil del lote.
Las claves del debut
- Rivales del Grupo D: China, Corea, Estados Unidos y Lituania.
- Día y hora del estreno: miércoles 16, desde las 9.00 (hora argentina).
- Sede: Wuhan, China, del 15 al 19 de septiembre.
- Formato: cuatro zonas de cinco, los dos mejores de cada una pasan a cuartos.
- Posición de Argentina en el ranking: 13° entre los 20 seleccionados.
El arranque frente a Estados Unidos no es un trámite: es una declaración de intenciones. Ganarlo empuja anímicamente y mete presión al resto; perderlo obliga a remar desde la primera fecha con dos gigantes del grupo esperando. En 3x3, donde un partido dura diez minutos y un par de rachas definen todo, la psicología pesa tanto como la muñeca.
A los pibes les toca medirse con dos selecciones que históricamente dominaron este deporte. Lituania, con su escuela de calle, y China, con estructura y localía. Estados Unidos, en tanto, llega como el escolta más incómodo del lote. Corea, por ranking, es la presa más accesible, pero nadie firma nada antes de jugar.
El básquet 3x3 argentino viene creciendo hace años, con jugadores que se formaron picando canastos en plazas y torneos barriales. Ahora les toca demostrar que esa escuela puede dar el salto en un Mundial Sub-23 y pelear un lugar entre los ocho mejores del planeta.
¿Puede Argentina pasar de fase y soñar con los cuartos? El miércoles a la mañana, cuando la pelota suba en Wuhan, empezaremos a averiguarlo. Veremos.
