Arranque a todo trapo en Berlín: Estados Unidos, Japón y Australia ya muestran los dientes
La primera fecha del Mundial Femenino dejó tres victorias categóricas, un récord histórico de triples y la confirmación de que el nivel no baja, incluso en el debut
Arrancó el Mundial Femenino de Básquet en Berlín y, como era de esperar, la nieve afuera no fue lo único que cayó con fuerza: también llovieron triples en el primer día. Tres partidos, tres ganadores claros y un mensaje a la vista: las candidatas no vinieron a sacarse fotos con la Cancillería.
Estados Unidos pasó por arriba a China sin despeinarse
Las norteamericanas aplastaron a China por 94 a 61, en un partido que se rompió antes del entretiempo. Lo más llamativo fue el manejo del plantel: las doce jugadoras sumaron minutos y todas convirtieron puntos. Poca novela, mucho oficio.
Caitlin Clark manejó los hilos del equipo como si tuviera un manual bajo el brazo: 14 puntos y 11 asistencias para decorar un doble-doble que le salió con la naturalidad de quien desayuna todos los días lo mismo. Paige Bueckers, Rhyne Howard y Jackie Young la acompañaron con 14, 14 y 12 unidades, respectivamente. Del lado chino, apenas una luz: la pibita Ziyu Zhang, dos metros veintitrés de altura y nacida en 2007, que ya parece veterana a fuerza de pintura en el poste bajo. Anotó 13 y se fue con la frente alta.
Japón rompió la red desde los 6,75 y Malí no pudo seguirlo
Si Estados Unidos fue un martillo, Japón fue un ventilador. Le ganó 102 a 97 a Malí en un cruce de locos, con 20 triples en 35 intentos: un 57% que es ciencia ficción para el básquet común. La autora del crimen fue Saki Hayashi, que clavó nueve de quince desde atrás del arco y pulverizó el récord histórico de triples en un partido de Mundiales. Terminó con 27 puntos y se fue silbando bajito.
Malí no se entregó. Aminata Sangaré cargó con 22 puntos y mantuvo a su selección a tiro durante casi treinta minutos, hasta que la muñeca japonesa decidió que no, que esta noche no era la suya.
Australia, con la calculadora prendida, pasó por encima a Puerto Rico
Las Opals le ganaron 70 a 54 a Puerto Rico y, aunque el resultado final fue el más corto de la jornada, el trámite fue un monólogo: nunca perdieron la ventaja y se sentaron al frente del marcador durante más de 39 minutos. Steph Talbot fue la capitana de la noche con 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, números de alguien que sabe exactamente qué rol jugar. Arella Guirantes, con 14 unidades, fue la cara del equipo boricua en una noche brava.
Todavía es la primera fecha y cualquier certeza es una hipótesis con pretensiones. Estados Unidos mostró profundidad, Japón muñeca caliente y Australia regularidad europea. Tres caminos distintos hacia la final soñada. Veremos cuál de las tres sigue en pie cuando empiece a soplar viento en serio.
