Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Barry Manilow volvió a parar el show en Las Vegas: una bronquitis lo bajó del escenario a los dos temas

El cantante interrumpió su presentación en el Westgate después de cantar apenas dos canciones, confirmó que sufre una bronquitis aguda y debió cancelar la fecha siguiente. La cancelación se suma a una seguidilla de postergaciones y a la recuperación de un cáncer de pulmón detectado el año pasado.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 5 d
Barry Manilow volvió a parar el show en Las Vegas: una bronquitis lo bajó del escenario a los dos temas

A veces uno se imagina el escenario de otra manera, con la banda afinando, las luces todavía tibias y el público todavía acomodándose en la butaca, y de golpe aparece alguien con el micrófono y dice que la noche se terminó antes de empezar. Algo así fue lo que pasó hace unos días en el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino, cuando Barry Manilow dejó el escenario después de interpretar apenas dos canciones y el resto del show se sostuvo con instrumentales hasta que una voz en off se hizo cargo de avisarle a la gente que la función había concluido y que, por favor, empezaran a mover la fila de la salida con paciencia. La imagen, para los que estaban ahí, debe haber sido rara: un teatro enorme, una residencia que se presume blindada por años de rutina, y de golpe un cantante de los más grandes del cancionero adulto saliendo por una puerta lateral mientras la banda seguía tocando como si nada, esperando la indicación de cortar.

Sus representantes salieron a aclarar lo que había pasado con un parte médico breve y al mismo tiempo contundente: bronquitis aguda, esa inflamación de los bronquios que suele empezar como una molestia menor y que, cuando se agarra a un cantante en medio de una gira, no deja margen para negociar. El cantante, según contaron, ya estaba bajo tratamiento y la orden era preservar la voz y la energía, de modo que además del show interrumpido también quedó suspendida la función del día siguiente y los asistentes empezaron a recibir, en las horas siguientes, los correos electrónicos con las instrucciones para pedir el reintegro de las entradas o, en el mejor de los casos, reprogramar para alguna de las fechas que la residencia todavía tiene en el horizonte.

Looks Like We Made It

Lo cierto es que no es la primera vez que esta residencia en Las Vegas se mueve en el calendario, y por eso la noticia, más allá del susto del escenario, se lee también como un capítulo más de una historia que el propio Manilow viene contando hace rato, con la voz todavía un poco ronca y la agenda siempre pendiente de lo que le autorice el médico. La temporada estaba pensada para febrero, pero una intervención quirúrgica la corrió hasta marzo; después, en mayo, volvió a postergarse porque el cantante, que arrancó la recuperación con muy buenas pulsaciones, se encontró con que su médico le bajó el pulgar y le dijo que todavía no era momento de volver a subirse a un escenario; en el medio igual pudo cumplir con una serie de compromisos en el Reino Unido durante junio, que fue como un testeo en vivo para ver cómo respondía el cuerpo a la exigencia de los shows, y tenía como gran objetivo retomar Las Vegas en julio, que era justamente la ventana en la que aparecieron estos dos conciertos que terminaron suspendidos.

“Soy uno de los afortunados: no tuve que someterme a quimioterapia, radioterapia ni nada de eso.”Barry Manilow

I Made It Through the Rain

Detrás de la cancelación de estas dos noches en Las Vegas hay una historia más larga y, por qué no decirlo, más pesada, que el propio Manilow se animó a contar en una entrevista con la revista People publicada en marzo, donde repasó punto por punto lo que le tocó atravesar desde diciembre del año pasado, cuando una batería de estudios pedidos a partir de unas molestias en las caderas y de sus antecedentes de bronquitis recurrentes terminó arrojando un diagnóstico que nadie tenía en la cabeza: cáncer de pulmón en estadio 1, una sigla clínica que, traducida al lenguaje de la calle, significa que el tumor fue encontrado a tiempo, cuando todavía no había dado señales claras de que estaba ahí. El cantante lo describió con una frase que todavía hoy sigue resonando en cada nota que canta: si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas, reconoció, y agregó que cuando el médico le dijo puede ser cáncer él respondió con un no puedo tener cáncer que sonó más a reflejo que a razonamiento.

Cuatro semanas después del diagnóstico confirmado, Manilow ingresó al hospital para hacerse una lobectomía, que es el nombre elegante que recibe la operación en la que se les quita a los pulmones una porción del lóbulo afectado por el tumor, y la evolución, según sus propias palabras, fue de las mejores que se podían esperar dentro de cualquier escenario clínico realista, porque no hizo falta pasar por quimioterapia ni por radioterapia ni por ninguno de los tratamientos más agresivos que se asocian con esta enfermedad, una diferencia enorme que el cantante adjudicó a que el tumor estaba localizado y no se había diseminado, y que resumió con una frase tan simple como elocuente: si se hubiera extendido más, habría estado en un lío tremendo, por suerte no se propagó. Esa frase, dicho sea de paso, funciona como una especie de acta de nacimiento de esta nueva etapa de su carrera, en la que cada show vale un poco más que antes y cada noche completa en el escenario es casi un pequeño milagro de la medicina moderna combinado con la constancia de un tipo que lleva más de cinco décadas subido a un escenario.

La experiencia, claro, lo dejó pensando, y él mismo lo contó sin vueltas, en un tono introspectivo que suena raro en un artista tan identificado con el show bailable y la balada sentimental: realmente me ha hecho pensar profundamente sobre si hice lo que quería hacer, si he hecho feliz a la gente, si he sido un buen amigo, dijo, como si la enfermedad le hubiera abierto una puerta hacia una especie de balance personal que, en su caso, va de la mano con la revisión completa de la agenda de giras. Por ahora, no hay nuevas fechas confirmadas para Las Vegas, y los fanáticos que tenían su entrada en la mano se encontraron estos días con la misma incertidumbre que rodea a cualquier postergación de este tipo, ya conocidos por estas latitudes: la decisión médica manda, las entradas se reintegran y el show, eventualmente, vuelve cuando el cantante esté en condiciones de sostener las dos horas y monedas de un recital de los suyos, con esa voz inconfundible y esa capacidad para convertir cualquier teatro en una pista de baile.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

Te puede interesar