Boca ganó en China y ahora se juega el pase a semis contra la NBA G League
El conjunto de Casalánguida derrotó 88-78 a Beijing Royal Fighters como visitante y definirá su clasificación este jueves a las 8:30 de nuestro país. Cáffaro y Lema, los duendes del rectángulo.
Dicen que en Beijing el aire corta la cara y que hasta los dragones se ponen campera. Bueno, algo de eso debe haber sentido Boca al meterse en un país donde lo único que sobra es niebla espesa y gente que te mira como si vinieras de otro planeta. Pero los pibes de Casalánguida, lejos de achicarse, salieron a la cancha con la cuchilla entre los dientes y le dieron vuelta el ánimo al anfitrión. Victoria 88 a 78 que deja al Xeneize con un pie en las semifinales de la Copa Intercontinental de la FIBA.
El arranque fue a todo trapo. Boca cerró el primer cuarto 24-22 y se fue al entretiempo 51-35, con una diferencia que ya olía a liquidado. Esa distancia fue el aire que respiraron en la segunda mitad, cuando Beijing se acercó pero nunca pasó al frente. Los chinos empujaron, claro, empujaron como quien empuja un colectivo un domingo a la mañana, pero los de azul y oro se plantaron como monje budista en plena tormenta.
Los que mandaron en la pintura
Francisco Cáffaro fue el toro del rebote: 17 puntos y 10 rebotes, dupla de centro clásico que en cualquier cancha del barrio se paga con mates y aplausos. Leonardo Lema, el Loco, le hizo pata: otros 17 tantos, todos adentro de la zona pintada. Cuando la pelota iba al aro, eran ellos dos contra el mundo. Y casi siempre ganaron.
Detrás, José Vildoza tomó la vara del conductor: 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, más la tarea de marcar al estadounidense Grant Riller, que igual terminó con 24. Un curradito de esos que no salen en el compacto pero que en el banco se agradecen como el primer café de la mañana.
- El próximo partido será este jueves a las 8:30 hora argentina contra el seleccionado de la NBA G League, subcampeón de las dos ediciones anteriores.
- Si Boca gana, se mete en semifinales sin mirar a nadie.
- Si pierde, dependerá del resultado entre los propios norteamericanos y Beijing Royal Fighters.
- Boca convirtió apenas 3 de 24 triples, una sequía larga como la fila del Banco Provincia un día de cobro.
- Pasan los dos primeros de cada grupo a semis, previstas para el 26 de septiembre.
El dato que no se puede mirar en diagonal: tres triples en 24 intentos. Boca vive del juego interno y de defender con los dientes apretados. Mientras eso alcance, el equipo compite. El día que le pidan ganar de afuera, va a tener que rezar un padrenuestro y prenderse una vela a San Cayetano.
Ahora viene el cruce con la NBA G League, un seleccionado que tiene más nombres que la guía de teléfonos de Mar del Plata. Será la prueba de fuego para saber si esto es flor de un día o un proyecto con los pies sobre la tierra. Veremos qué pasa, claro. Veremos. Aunque prometer poco es lo único sensato cuando se juega tan lejos y con la historia tan corta.
