Bulbarella y la térmica de Jerez: arrancó último, remó seis lugares y se quedó con ganas de más
El argentino de Drivex cerró la primera carrera del sábado en el puesto 24, después de gambetear neutralizaciones, calor de infierno y una grilla que le venía ancha. La Carrera Sprint, a las 09:00, era su próxima parada.
Hace un calor en Jerez que hasta la sombra pide agua. Y en ese horno, Simón Bulbarella, el pibe de Drivex, se mandó una actuación de las que te dejan con la térmica a mil: largó desde la posición 30 y cruzó la meta en el puesto 24. Seis lugares recuperados, que no es poco cuando el asfalto español te cocina los neumáticos y el aire te seca la garganta.
Una carrera con más stops que un colectivo un domingo
La prueba fue un cuero. Entre el intenso calor, los toques y los trompos que fueron apareciendo, el auto de seguridad entró a poner orden y después apareció la bandera roja, esa señora que te corta el sueño de un plumazo y te obliga a recalentar todo de nuevo. Ahí se vio quién tenía paciencia y quién se desesperaba: Bulbarella cedió lugares en medio del quilombo, como le pasa a cualquiera cuando la pista se convierte en un salón de baile donde todos se chocan.
Pero ojo, que el argentino es de los que se guardan para el final. Después del relanzamiento, cuando la pista quedó limpia y el ritmo se reestableció, el piloto de Drivex se enchufó y empezó a ganar posiciones vuelta a vuelta, como uno que en la fila del supermercado se va colando de a poco entre los carritos. Así, de a una, construyó los seis puestos que lo depositaron en el 24 final.
Lo que viene: la Carrera Sprint, a las 09:00
- Bulbarella completó la primera carrera del sábado en Jerez y terminó en el puesto 24.
- Había largado desde la ubicación 30, con una ganancia neta de seis posiciones.
- El desarrollo incluyó el ingreso del auto de seguridad y una bandera roja que dividió la competencia.
- El avance clave del argentino se dio después del relanzamiento final.
- Su próximo compromiso era la Carrera Sprint, anunciada para las 09:00.
Seis puestos en una carrera con bandera roja, auto de seguridad y un calor que parece castigo bíblico no es un dato menor. Es la clase de resultado que en el taller se mira con una sonrisa torcida y un café en la mano, porque sabe a poco pero también deja gusto a revancha. ¿Puede Bulbarella dar un paso más en la Sprint? El material le sobra y el hábito de ir para adelante lo tiene. Veremos.
