Cajeros de supermercado: en septiembre cobran entre $1.322.132 y $1.335.474, pero la cifra que importa es otra
El salario de convenio se completa con adicionales por manejo de caja que, en la categoría B, pueden inyectar hasta $567.825 anuales al bolsillo del trabajador. Mientras tanto, la suma no remunerativa empieza a reconvertirse en básico recién en diciembre.
En la línea de cajas, con el lector óptico sonando y la fila creciendo, es donde mejor se mide lo que vale un salario en la Argentina de septiembre de 2026. Los cajeros de supermercado y de los comercios encuadrados en el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75 perciben este mes haberes que van de $1.322.132 a $1.335.474, según la categoría que tengan asignada: A, B o C. Tres cifras que, miradas en frío, parecen casi iguales, pero que esconden diferencias que se pagan a lo largo del año, no en el recibo.
Qué cobra cada categoría y cómo se compone el recibo
Los montos corresponden a la jornada completa e incluyen tres componentes: el básico de convenio, una suma no remunerativa de $120.000 y los $25.000 de la segunda -y última- cuota de un bono extraordinario acordado en paritarias. El detalle, puesto negro sobre blanco, es el siguiente: el Cajero A cobra $1.322.132, con un básico de $1.177.132; el Cajero B, $1.327.970 (básico de $1.182.970); y el Cajero C, $1.335.474, con un básico de $1.190.474. Tres números que, otra vez, se diferencian por apenas miles de pesos en el papel, pero que en la práctica se separan con los adicionales.
El adicional por manejo de caja: el verdadero diferencial
- Cajero A y Cajero C: $144.198,68 anuales por adicional de caja, pagaderos en cuatro cuotas trimestrales de $36.049,67.
- Cajero B: $567.825,83 anuales, también en cuatro cuotas trimestrales de $141.956,46, más un adicional mensual de $1.635,18 por faltante de caja.
- Antigüedad, presentismo y horas extras: se suman según la situación particular de cada trabajador y de cada empresa.
El artículo 30 del CCT 130/75 es el que ordena estos adicionales y el que, en los hechos, termina definiendo cuánto termina embolsando un cajero a fin de año. Mientras las categorías A y C reciben poco más de $144.000 anuales por estar sentados frente a la caja, la B -la categoría intermedia, la que carga con la responsabilidad del faltante- casi cuadruplica ese monto: hasta $567.825,83 por año, más de $141.000 por trimestre. Es la diferencia entre cobrar un sueldo y armar, con esfuerzo, un ingreso digno.
La paritaria del 5,7% y el bono que se terminó
El acuerdo paritario vigente se cerró en julio de 2026 entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), que conduce Armando Cavalieri, y tres cámaras empresarias: la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA). Allí se pactó un incremento del 5,7% repartido en tres tramos iguales del 1,9%, aplicados sobre las escalas básicas de junio, en julio, agosto y septiembre. Son porcentajes nominales y no acumulativos: cada tramo se calcula siempre sobre el básico original, no sobre el ya recomuesto.
El bono extraordinario de $50.000, en tanto, se pagó en dos cuotas de $25.000 y no tendrá una tercera: la segunda cuota, incluida en los haberes de agosto, fue la última. A partir de los sueldos devengados en este mes -que se cobran en octubre-, ese concepto desaparece de la liquidación. La suma no remunerativa de $120.000, en cambio, tiene otra lógica: empezará a incorporarse al recién en diciembre de 2026, en seis cuotas mensuales de $20.000, hasta completar la absorción en mayo de 2027.
Mientras los cajeros cuentan billetes y monedas al final de la jornada, en las oficinas de FAECyS ya empezó a correr el reloj de la próxima ronda de negociaciones. La pregunta que nadie hace en voz alta -pero que todos se hacen en el salón de ventas- es si esa próxima paritaria vendrá a recomponer lo que la inflación ya se llevó o si, otra vez, habrá que conformarse con un porcentaje en cuotas y a cuenta. Al Gobierno le digo, sin rodeos: los números del CCT 130/75 son la prueba diaria de que un salario mercantil, en la Argentina de 2026, se construye a los pedazos.
