Canapino, el rey que todavía no sabe si tiene corona: una punta mínima y tres frentes abiertos
El arrecifeño ganó en La Plata y quedó al frente del TC Pick Up por primera vez en 2026, pero la ventaja es de un solo punto. También manda en el TN Clase 3 y pelea de atrás en el Turismo Carretera. Si cierra los tres, será su segunda Triple Corona seguida, esta vez toda con Chevrolet.
Dicen que en Arrecife saben de vientos. Yo no sé si es así, pero lo de Agustín Canapino esta temporada es un vendaval con tres frentes abiertos y una delgada línea de puntos que lo separa del aplauso o del papelón. El domingo en La Plata se mandó una carrera que le cambió el aire: ganó, pasó al frente del TC Pick Up por primera vez en el año y, de paso, dejó picando una ilusión que cada vez huele más a Triple Corona.
Hasta esa final, el campeonato había sido una rotación de apellidos. Diego Azar mandó dos fechas, Otto Fritzler se sentó tres fechas en la punta, y Mariano Werner, el denso de siempre, se la agenció otras tres. Canapino, mientras tanto, iba armando su Chevrolet S10 del Canning Motorsports en silencio, sumando regular como uno de esos vecinos que pagan todos los meses sin hacer ruido. El punto de inflexión fue el triunfo en La Plata y, ahora, la tabla tiene su nombre arriba con un solo punto de colchón sobre Fritzler, cuando todavía quedan 117,5 unidades en juego en las dos fechas que faltan.
El margen es una hoja de afeitar
El propio Canapino lo dijo con la franqueza del que sabe que la foto finish está a la vuelta de la esquina. Sobre Fritzler, piloto del conjunto que reconoce como el más bravo del lote, no se hizo el tonto: "Otto está en un conjunto que sabemos que tiene piloto y equipo de primer nivel, es muy difícil ganarles. Estamos parejos con él y con el resto de los chicos". Traducido al criollo: le tiene respeto, pero no se achica.
Lo de Werner le arrancó una definición todavía más picante, porque Werner corre en otra galaxia cuando se prenden las luces grandes. "Mariano está muy por encima de todos desde hace varias carreras, sobre todo en las últimas", tiró el arrecifeño, como reconociendo al mismo rival que le saca una ventaja de 13,5 puntos en la tabla. A esa distancia hay que aclararle un par de cosas: Werner está cuarto, no segundo, pero la sensación que deja el chaqueño chaqueano chaqueño chaqueado chaqueado es que cada carrera que pasa le come un pedazo más de campeonato a alguien. Canapino, en definitiva, corre contra dos fantasmas de jerarquía distinta: uno al que le lleva un punto y otro que parece venir desde otro planeta.
Los números que bancan la ilusión
- Nueve finales en el año, nueve top diez. Constancia de relojero.
- Solo dos veces afuera del top cinco en toda la temporada.
- Desde su debut en 2025 en la categoría, promedia un triunfo cada 3,8 carreras: cinco victorias en diecinueve competencias.
- La punta conseguida en La Plata es la primera de 2026: hasta ahora había sido actor de reparto, no protagonista.
Esos números son los que bancan la ilusión de Canapino en el TC Pick Up y los que, al mismo tiempo, lo dejan al borde del precipicio. Un punto de ventaja a esta altura del año es como entrar a una cancha con la lona mojada: cualquier tropezón te deja mirando el cielo. Pero el arrecifeño, que sabe de esto porque ya se cayó y se levantó, no se inmuta. Es más, si uno mira el vaso medio lleno, encuentra una explicación: en una categoría donde Werner, Azar y Fritzler rotaron la punta durante todo el año, él llegó último a la pelea. Y cuando llegó, se quedó.
El TN Clase 3, donde la cosa viene más tranquila
Si en las pickup la ventaja es una hoja de afeitar, en el TN Clase 3 Canapino maneja con otra comodidad. Lleva 43 puntos de luz sobre Julián Santero, con 105 unidades todavía en juego, y tiene serias chances de gritar campeón con una fecha de anticipación cuando la categoría visite Concordia. Sería su primera temporada completa en la categoría, un dato de esos que a los argentinos nos gustan: llegar, acomodarse y ganar. O casi ganar, falta la foto.
El Turismo Carretera, la piedra en el zapato
El frente más complicado se llama Turismo Carretera y tiene apellido propio: Facundo Chapur. Canapino aparece tercero en la Copa de Oro, a 18,5 puntos del líder, y él mismo lo resume con la honestidad del que no se vende humo: "La tenemos difícil este año, la tenemos muy difícil". Después aclara, con esa cuota de esperanza que nunca falta: "Hoy no soy candidato, aunque en Rosario podemos acomodarnos sumando bien". Y cuando le preguntaron por los candidatos de verdad, no dudó: "Torino, Mercedes Benz y BMW son los grandes candidatos". Él, mientras tanto, pelea con la Chevrolet que le pintan las tres coronas en un mismo año.
Una Triple Corona con un solo color
Y acá viene la perlita, la que justifica el sobreesfuerzo mental de seguir tres categorías a la vez. Si Canapino se lleva los tres títulos, será su segunda Triple Corona en dos años. Pero hay una diferencia grande respecto a la de 2025: esta vez, las tres banderas serían del mismo color. Toda Chevrolet, del morro al guardabarros. Para un piloto que se hizo famoso con otra marca, el guiño no es menor. Es, en el fondo, una declaración de principios: cambiar de garage, cambiar de aire y, sin embargo, seguir ganando. Eso, en un deporte donde las camionetas pesan más que las libretas, no es poca cosa.
¿Puede Canapino aguantar la punta del TC Pick Up con un punto de ventaja mientras pelea otros dos frentes? ¿O el peso del triple juego se la va a cobrar en la última curva? Mirá, no tengo la respuesta. Lo único que te digo es que en Arrecife, cuando sopla el viento, no hay paraguas que aguante. Veremos.
