Carabajal sopló fuerte en Junín y ya les complicó el domingo a todos
El chaqueño clavó el mejor tiempo de la primera práctica del TC2000, metió la Nivus del Halcón en lo más alto y dejó a los Toyota de Stang y Rossi masticando bronca a dos décimas. La paridad del Marcilla es una invitación a no perder de vista a nadie.
A Junín hay que ir abrigado, aunque sea enero, porque el viento siempre se acuerda de que uno es de carne y hueso. Esta vez la ráfaga más fuerte llegó con un Volkswagen Nivus pintado con los colores del Halcón Motorsport y un piloto chaqueño al volante. Lucas Carabajal se plantó en el trazado Eusebio Marcilla, marcó 1m22s883 y se convirtió en el primer piloto en romper la barrera del 1m23s en los 4.200 metros del circuito. Para decirlo en criollo: hizo lo que todos querían hacer y nadie podía.
Detrás aparecieron los Toyota, como casi siempre, pero con un detalle que duele y que a la vez entusiasma. Emiliano Stang se acomodó segundo a 173 milésimas y Matías Rossi, el líder del campeonato y ya ganador en dos oportunidades este año, terminó tercero a apenas 8 milésimas del compañero de garage. Ocho milésimas. Eso es lo que tarda el ojo en pestañear dos veces. Cuando dos autos oficiales quedan separados por esa nimiedad, uno entiende por qué acá gana cualquiera.
Una tabla apretada, de esas que dan vértigo
- Carabajal (VW Nivus) 1m22s883
- Stang (Toyota Corolla) a 0s173
- Rossi (Toyota Corolla) a 0s181
- Ciarrocchi (Fiat Pulse) a 0s310
- Vivian (Chevrolet Tracker) a 0s379
- Rodríguez, Squaglia, Monarca, Traut, Morillo, Ponce de León, Yankelevich, Aldrighetti, Palau y Bessone completaron los 15 clasificados, todos dentro de las nueve décimas.
Entre los que vienen con ganas de revancha aparece Marcelo Ciarrocchi. El piloto del Fiat Pulse viene de masticar un trago amargo en La Pampa: lideraba la carrera y una sanción por falsa largada lo mandó a boxes, directo del sueño a la pesadilla. Cuarto en la práctica, a 310 milésimas, dejó claro que llegó a Junín con la sangre en el ojo. Franco Vivian, quinto con la Tracker, completó un top 5 donde sobraron los candidatos y no faltaron las sorpresas. Hasta ahí llegó el Shakedown de la mañana, que había quedado en manos de Francisco Monarca, el dueño del Chevrolet Cruze del Proracing que ya había avisado con el primer golpe de escena.
A las 13:45 viene la segunda práctica y a las 16:10 la clasificación, en formato de vuelta lanzada individual. Ahí se cocina de verdad la grilla del domingo, porque un tiempo de entrenamiento es como un café a las apuradas: te despierta, pero no te alimenta. Carabajal mostró la chapa, Stang y Rossi recordaron que no piensan regalarle nada a nadie y Ciarrocchi dejó entrever que todavía le queda resto para pelear. Veremos si el chaqueño aguanta la presión cuando haya que jugarse el todo por una sola vuelta, o si el viento de Junín, como tantas veces, termina dando vuelta la historia.
