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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Chacras de Coria, el pueblo mendocino que dejó de ser una parada y se volvió una estadía

A quince kilómetros del centro de Mendoza, el distrito de Luján de Cuyo suma hoteles boutique, restaurantes de autor y un calendario de música electrónica que reconfiguró la forma de visitar la zona del Malbec.

Por Bruno YutronichTurismo y glaciares · · hace 4 d
Chacras de Coria, el pueblo mendocino que dejó de ser una parada y se volvió una estadía

Les cuento lo que vi y lo que confirmé en mi última recorrida por Chacras de Coria, ese pueblo que durante años fue apenas una rotonda en el camino hacia las bodegas y que hoy se anima a sostenerse como destino propio, con noches completas, mesas largas y hasta parlantes que suenan hasta el amanecer. La transformación se nota al llegar: las calles arboladas que tantas veces crucé para llegar a una viña ahora tienen veredas donde la gente se queda charlando, probando un vermut o esperando mesa en un restaurante que dos meses atrás no existía.

Para dimensionar el fenómeno hay un dato que a mí, como cronista de destinos, me resulta elocuente: el distrito de Chacras de Coria, dentro del departamento de Luján de Cuyo, concentra alrededor de treinta hoteles y lodges vitivinícolas, y aproximadamente un tercio de esos establecimientos abrió entre 2023 y 2026. A esa oferta se le suman cerca de cuarenta restaurantes, bares y espacios nocturnos, una cifra que ayuda a explicar por qué la estadía promedio dejó de ser aquella escapada de un día que tantos planeaban desde Buenos Aires o desde Chile.

Reconocimientos internacionales y una gastronomía que se animó a más

En 2026, dos establecimientos de la zona recibieron Llaves Michelin: Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras. Otros dos hoteles reconocidos por la misma guía, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también operan en parajes de Luján de Cuyo, lo que confirma que la región dejó de ser un secreto entre sommeliers para instalarse en las agendas internacionales. En mis recorridas pude comprobar que la cocina de autor convive con bares de vinos, cafeterías de especialidad y propuestas más informales, todas apoyadas en el mismo patrón de productos: aceite de oliva, carnes, trucha, vegetales y frutos secos, siempre con un Malbec, un vermut o un espumante mendocino como compañía.

“La permanencia habitual del visitante ronda las dos a cuatro noches, aunque la diversidad de propuestas permite extender esa estadía.”Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo
  • Daukos, abierto a principios de 2026 dentro del Hotel Boutique La María (calle Darragueira 1551), con apenas 44 cubiertos, una carta de 400 etiquetas de vinos y platos como pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo.
  • Chirivia, en Potrerillos, a 57 kilómetros de Chacras por la ruta nacional 7, un restaurante itinerante con menú de diez pasos y aforo limitado, ubicado junto al dique, donde los mismos responsables de Daukos llevan la cocina hacia el paisaje cordillerano.

Música electrónica y un perfil de visitante que se amplió

El otro motor del cambio es sonoro. Cada diciembre, el Sunsetstrip que conduce el DJ Hernán Cattáneo convoca a miles de personas desde distintos puntos del país y del exterior, y ese pico de actividad termina recalentando la ocupación hotelera y las reservas en restaurantes de toda la zona. Quienes vivimos el pueblo antes de estos eventos recordamos veredas más tranquilas; hoy, en las fechas del festival, el público se rejuvenece y aparece un visitante interesado en gastronomía, vida nocturna y deportes outdoor, que se suma al perfil tradicional de entre 30 y 65 años que llegaba desde Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa.

Si me preguntan cuándo conviene ir, yo diría que la mejor ventana para combinar vino, música y caminatas al aire libre es la primavera y el inicio del otoño mendocino, cuando las tardes todavía son templadas y las noches invitan a sentarse en una mesa larga. Llévense abrigo liviano, una campera fina para después del atardecer y, si planean quedarse hasta el festival de fin de año, sumen algo más grueso: la amplitud térmica en Luján de Cuyo sigue siendo marca registrada, con días cálidos y madrugadas que piden bufanda. Y reserven con anticipación: en temporada alta, los hoteles boutique y los restaurantes con sello Michelin se agotan varias semanas antes.

BY
Bruno YutronichTurismo y glaciares

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