Diez kilos de oro hallados en el tanque de un inodoro: la pista que reaviva un expediente por un hombre desaparecido en Caleta Olivia
Dos allanamientos ordenados por el Juzgado de Instrucción N° 1 de Caleta Olivia terminaron con cuatro lingotes secuestrados, valuados en más de 1.200 millones de pesos, en el interior del depósito de agua de un baño en desuso. El hallazgo se enmarca en la causa que investiga la ausencia de un hombre registrada en diciembre de 2025.
El hecho se produjo en el marco de una investigación penal tramitada ante el Juzgado de Instrucción N° 1 de Caleta Olivia, a cargo del juez Marcos Pérez Soruco, bajo la carátula por la desaparición de un hombre ocurrida el 7 de diciembre de 2025 en esa misma ciudad santacruceña. Según consta en la causa, la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de la Prefectura Naval Argentina asumió formalmente las tareas investigativas el 6 de mayo de 2026, y desde entonces llevó adelante una serie de procedimientos que culminaron en los dos últimos allanamientos, realizados en la presente semana.
El primer domicilio: lingotes, vainas servidas y un vehículo
En el primer inmueble allanado, los efectivos de la Prefectura identificaron a tres personas mayores de edad. Allí, en el interior del tanque de un inodoro fuera de uso, se hallaron cuatro lingotes de oro de 2,5 kilos cada uno, diez kilos en total, sumergidos en el agua del depósito. Conforme al detalle del procedimiento, también se secuestraron un automóvil, un equipo DVR, dos teléfonos celulares, 38 vainas servidas y tres sobres con muestras de hisopados tomadas sobre una heladera, elementos que fueron incorporados a la pesquisa.
De acuerdo con lo informado por la Prefectura en un comunicado oficial, el valor estimado del metal secuestrado supera los 1.200 millones de pesos, una cifra que ubica a la maniobra investigada dentro de los delitos económicos de mayor envergadura registrados recientemente en la zona norte de la provincia.
El segundo domicilio y la cadena de procedimientos previos
En el segundo de los domicilios allanados, los uniformados encontraron a cuatro personas, dos mayores y dos menores de edad, y procedieron al secuestro de dos teléfonos celulares, sin que se hayan reportado otros hallazgos de relevancia en ese inmueble.
Según consta en la causa, con anterioridad a estos operativos la fuerza ya había realizado procedimientos durante los meses de agosto y septiembre del corriente año, en el marco de la misma línea investigativa. Esa secuencia de medidas refleja, según la descripción de los investigadores, un avance progresivo en la recolección de evidencia vinculada tanto a la búsqueda del hombre cuya desaparición se investiga como al eventual origen y destino del oro secuestrado.
Lo que sigue en la investigación
El insólito escondite elegido para los lingotes y el resto del material secuestrado quedó a disposición del juzgado que conduce Pérez Soruco, que deberá avanzar ahora en distintas líneas de trabajo técnico: la pericia sobre los teléfonos y el DVR secuestrados, el análisis de las vainas servidas y de los hisopados realizados sobre la heladera, y la trazabilidad del metal para determinar su procedencia y su eventual vinculación con el hombre desaparecido en diciembre pasado.
Según consta en la causa, la instancia que sigue es la producción de esas pruebas periciales y la posible convocatoria a declaración indagatoria de las personas mayores de edad identificadas en los allanamientos, una vez que se incorporen al expediente los resultados de los estudios ordenados por el magistrado interviniente.
