Eidelstein se animó al asfalto mojado y le cantó las cuarenta al resto en Concepción del Uruguay
El piloto de Allen marcó 1m48s584 con el Ford de Curly Racing y se adueñó de la punta provisoria mientras casi todos esperaban la segunda tanda del sábado. La lluvia, otra vez, decide quién es valiente y quién es prudente.
Otra vez la lluvia apareció en Concepción del Uruguay como invitada de piedra, esa que nunca falta cuando el Turismo Pista arma las valijas y se va de gira. Y otra vez, como siempre, partió al medio del parque: los que se quedaron bajo techo y los que salieron a mojarse. Saúl Eidelstein, el de Allen, eligió la segunda opción y le terminó sacando casi medio segundo de ventaja a la prudencia ajena.
Una pole provisoria con apellido del sur
El piloto rionegrino clavó 1m48s584 sobre el asfalto empapado, con el Ford de Curly Racing, y se subió a lo más alto de la tabla con un promedio de 141,866 kilómetros por hora. Para encontrar otro valiente hubo que mirar la pantalla y comprobar que el único que se le acercó fue Dino Di Palma, que cerró a 203 milésimas con su Volkswagen, como ese amigo que siempre llega segundo pero se queda con el crédito de haberlo intentado.
Detrás, una fila de valientes que desobedecieron al manual del piloto prudente: Matías Clapier también con Volkswagen, Alejo Cravero con Fiat, Matías Cantarini con VW, Carlos Bula con Fiat y Lautaro Sánchez con Fiat. Todos entendieron que en estas condiciones, quedarse en boxes es tan útil como paraguas en pleno temporal.
- Eidelstein (Ford) marcó 1m48s584 y se adueñó de la punta.
- Di Palma (VW) quedó a 203 milésimas.
- Clapier (VW), Cravero (Fiat), Cantarini (VW), Bula (Fiat) y Sánchez (Fiat) completaron el grupo de los que salieron a rodar.
- El resto del parque se guardó para la segunda tanda del sábado, a las 11:15, cuando se define la grilla definitiva.
La otra tanda, la que vale
Acá viene el dato que pinta de cuerpo entero al fin de semana: la definición de la pole será el sábado, desde las 11:15, con la pista seguramente secándose. Si la humedad se va, los tiempos del viernes van a quedar como recuerdo mojado y la tabla se va a revolver como café con leche. Por eso la mayoría eligió el capó y el café en el motorhome antes que salir a girar: decisión táctica, no cobardía. Acá se juega con los puntos, no con los likes.
Estamos en la penúltima fecha del calendario, y eso en el Turismo Pista se siente: cada décima vale oro, cada trompo te puede dejar afuera del campeonato. Veremos si Eidelstein aguanta la sonrisa o si la segunda tanda, esa que todos guardaron bajo el ala, le da una lección de estrategia al piloto que se animó primero.
