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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El capitán se rompió otra vez y a Boca se le complica el calendario

Paredes sumó un desgarro grado 2, su sexta lesión del año, y quedó afuera de la semifinal de la Sudamericana ante Vasco da Gama. La cuenta regresiva para el superclásico ya empezó.

Por Maximiliano PintoDeportes · · hace 4 d
El capitán se rompió otra vez y a Boca se le complica el calendario

Otra vez el tendido se cortó. Leandro Paredes entró en Córdoba con la camiseta de Boca apenas tibia y a los 16 minutos ya estaba en el piso, agarrándose la cara posterior del muslo derecho como quien busca sacarse una astilla con la uña. Los estudios no dejaron lugar para la esperanza: desgarro grado 2 en el isquiotibial. Mínimo tres semanas afuera. Para un equipo que ya vive al borde del colapso físico, el timing no podría ser peor.

El pinchazo llegó en el peor momento de la temporada. El flamante capitán xeneize había ingresado en el segundo tiempo del empate 2-2 ante Instituto, reemplazó a Milton Delgado y ni siquiera llegó a entrar en ritmo. El cuerpo le dijo basta antes que el entrenador. Suma así su sexta lesión del año, la quinta de origen muscular. Cuando el problema se repite tanto, deja de ser mala suerte y empieza a ser una postal.

Lo que se pierde y lo que se viene

  • Semifinal de Copa Sudamericana ante Vasco da Gama: afuera en la ida en la Bombonera y en la revancha en Brasil. Existe la chance de que viaje para estar con el plantel, pero sin jugar.
  • Superclásico del 1 de noviembre en la Bombonera: la recuperación de tres semanas coincide exacto con la fecha. Es una carrera contra el reloj.
  • Historial reciente: la misma zona lo había traicionado en abril contra River, otra vez a fin de mayo antes del Mundial, en agosto contra Platense en la pierna izquierda y en septiembre frente a Vélez.

Lo más insidioso es la reincidencia. El isquiotibial derecho ya le había dado señales en el superclásico del Monumental, otra vez a fines de mayo y hasta condicionó su llegada a la Copa del Mundo en Estados Unidos: viajó con el desgarro a cuestas, no sumó minutos en los amistosos y recién reapareció frente a Austria. Volvió de la pretemporada y el izquierdo le pasó factura contra Platense. Un mes después, Vélez. Y ahora otra vez el derecho, con un grado más alto de gravedad. El músculo tiene memoria, y la memoria de Paredes ya escribió un libro entero de capítulos clínicos.

Los números sin el diez y el reemplazo que asoma

En los nueve partidos que Boca jugó en 2026 sin Paredes, el equipo registró cuatro victorias, cuatro empates y una derrota. La efectividad con él en cancha es del 60 por ciento, sin él del 59. El papelón estadístico dice que la ausencia no se nota en los resultados, pero la dinámica de mitad de cancha cambia, y el ojo lo percibe antes que la planilla.

Rodolfo Arruabarrena ya movió fichas. Williams Alarcón fue el primer volantazo que tiró el técnico tras la lesión en Córdoba, aunque el nombre que más se ajusta al perfil de conductor es el de Camilo Rey Domenech, que ya reemplazó al capitán en partidos anteriores y viene de sumar minutos en Reserva para dejar atrás una molestia. Tomás Belmonte aparece como otra variante, el reemplazante más frecuente de los últimos partidos. El problema no es solo a quién poner, sino a quién cuidar: a esta altura, el parte médico de Boca se lee como la sección avisos del diario.

En el vestuario se sabe: sin el capitán, la Sudamericana se empina y el superclásico se vuelve una lotería. La cuenta regresiva para el 1° de noviembre ya empezó en el consultorio del cuerpo médico. Veremos si los plazos alcanzan, o si otra vez la fecha se impone al jugador.

MP

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