El heredero que Gene Wilder todavía no sabe que tiene: Jeremy Allen White espera la llamada para encarnarlo
El protagonista de The Bear dijo en televisión que nadie lo contactó, pero que sería un honor ponerse en la piel del actor de Willy Wonka y El jovencito Frankenstein. El biopic, a cargo de Montiel, ya fue confirmado y no será musical.
Hay veces en que la maquinaria del cine funciona de un modo tan curioso que uno tiene la sensación de estar mirando un casting que se escribe solo, en alguna pizarra imaginaria donde todavía no se secó la tiza. Y este es uno de esos casos: el parecido que el público, las redes y vaya a saber quién más viene señalando desde hace rato entre Jeremy Allen White y el enorme Gene Wilder acaba de transformarse, ahora, en una declaración pública del propio actor, que en una charla distendida en el programa TODAY dejó flotando en el aire algo que, si me permiten la licencia, suena casi a candidatura oficial, aunque él mismo se encargó de aclarar que nadie del proyecto le levantó el teléfono.
White, que acaba de cumplir 35 años y al que el público masivo conoció como el chef Carmy en The Bear y más tarde como el joven Bruce Springsteen en Deliver Me From Nowhere, de Scott Cooper, se sentó frente a la pantalla y, con esa mezcla de cautela y entusiasmo que lo caracteriza cada vez que le preguntan por proyectos que todavía están verdes, dijo textual: Totalmente. Sería un honor. El jovencito Frankenstein es uno de mis primeros recuerdos sobre el cine. Sillas de montar calientes... era un genio. Le adoro, siempre le adoré. Estoy esperando que me llamen. Lo dijo con una sonrisa que, en otra dimensión, podría haber sido la del propio Wilder en una de sus mil muecas cinematográficas.
Una sala sin butacas todavía
El biopic en cuestión viene cocinándose desde hace rato del otro lado de la pantalla grande, quiero decir, en ese Hollywood que cuando le mete ganas a un proyecto suele anticiparlo antes de tener el elenco completo. La película fue confirmada en junio pasado, lo que en la jerga significa que tiene luz verde: guiones avanzados, presupuesto más o menos encaminado, y un director sentado en la silla del mando. Ese director es Dito Montiel, realizador neoyorquino que se hizo conocido por escribir A Guide to Recognizing Your Saints y que después pasó por films como The Town That Dreaded Sundown y The Brotherhood of Broken Hearts, todos títulos que, a primera vista, no parecen exactamente territorio Wilder, pero que ya tendrán su lógica interna cuando la cosa se ponga en marcha.
Lo que se sabe hasta acá del enfoque, y conviene remarcarlo porque en estos casos la confusión se instala rápido, es que la película no será un musical. Es decir: no vamos a ver a quien sea que quede en el papel desgranando los temas que Wilder le compuso al mundo en colaboración con Mel Brooks, desde el Puttin' on the Ritz de El jovencito Frankenstein hasta las piezas menos conocidas que el actor le puso letra y música a sus propias películas. La idea, según lo que trascendió, es ir por el lado dramático, por la persona detrás del maquillaje, por el hombre que detrás de cámara escribía guiones y cuidaba los detalles como pocos. Una biopic en serio, vaya.
Pure Imagination, en off
White, que en las últimas dos temporadas se ganó algo así como el corazón goloso de medio planeta con su retrato de un chef torturado por la excelencia, viene demostrando que tiene ese raro oficio de meterse dentro de un personaje y dejar de parecerse a sí mismo durante el tiempo que dura la función. Eso mismo hizo con Springsteen, según sus propias palabras, y la experiencia lo dejó marcado, según contó: fue gratificante y al mismo tiempo una presión enorme, porque cuando uno encarna a alguien que todavía respira, que todavía puede opinar, que todavía tiene fans que lo quieren como es, el margen de error se achica hasta volverse incómodo.
“No tengo relación con Gene Wilder. Creo que lo piensa mucha gente.”Jeremy Allen White
Lo del parecido físico viene siendo tema de conversación en redes desde hace tiempo, y White lo sabe. De hecho, en una entrevista previa se tomó el trabajo de aclarar que no comparte parentesco alguno con Wilder, algo que, por lo visto, muchos dan por hecho a primera vista, casi como si Hollywood nos hubiera acostumbrado a que estos hallazgos genéticos siempre vengan con un árbol genealógico de regalo. No: es puro parecido, pura casualidad, y pura insistencia del público que, en el fondo, lo único que quiere es ver materializada esa intuición en una sala de cine.
- El proyecto del biopic de Gene Wilder fue confirmado en junio y está en desarrollo bajo la dirección de Dito Montiel.
- La película tendrá un enfoque dramático y no se planteará como un musical.
- Jeremy Allen White, de 35 años, dijo públicamente que sería un honor interpretar a Wilder y que aún no recibió ningún llamado.
- White ya interpretó a una figura real de peso: el joven Bruce Springsteen en Deliver Me From Nowhere, de Scott Cooper.
- El parecido físico entre ambos viene siendo señalado por el público y en redes sociales desde hace tiempo.
Y acá es donde la nota, si me dejan la opinión, se vuelve materia de conversación de sobremesa. Porque uno, como espectador ya entrado en años, no puede evitar pensar en la cantidad de veces que Gene Wilder nos hizo reír y, sobre todo, nos hizo emocionar con esos personajes que parecían inseparables de su propia persona: el Willy Wonka que apenas pestañea del 71, el doctor Frankenstein que armó un monstruo con risa de público, el hombre que inventó al detective cibernético en La mujer mitad pura, mitad imposible. Wilder no fue un comediante más: fue un autor de comedias que entendía, como pocos, que detrás de cada gag había una persona sensible mirando. Si White se termina subiendo a ese tren, va a tener que vérselas con un fantasma enorme pero amable. Y si no se sube, también está bien: la película, quiera o no, va a tener que vérselas con su propio parecido.
Por ahora, no hay fecha de estreno confirmada, ni casting cerrado, ni trailer, ni póster, ni siquiera un comunicado oficial que diga vamos o no vamos. Lo que hay es un proyecto en marcha, un director con oficina, un guion en alguna carpeta, y un actor que acaba de decir públicamente que está esperando el llamado. La diferencia entre esto y cualquier otro biopic anunciado es que en este caso el público ya eligió a su candidato, y lo viene eligiendo, sin que nadie se lo pidiera, desde hace rato. Veremos si Hollywood, esta vez, le hace caso a la calle.
Por lo pronto, al biopic de Gene Wilder lo seguimos de cerca desde acá, y ni bien haya novedades de casting, fecha o, quién te dice, un inesperado llamado a White, va a estar en esta misma sección. Mientras tanto, si a ustedes les late el corazón con la posibilidad de ver a Jeremy Allen White en la piel del gran Wilder, la encuesta de rigor ya está flotando en el aire: ¿les gustaría, sí o sí, ver al chef Carmy convertido en Willy Wonka? Yo, mientras tanto, voy a poner Pure Imagination en el reproductor, que de eso se trata la cosa.
