El Madrid de Campazzo y Deck se ahoga en Bulgaria y suma una caída histórica en la Euroliga
El equipo español perdió 102-98 ante Hapoel Tel Aviv en Sofía, completó un arranque con tres derrotas seguidas por primera vez en la competencia y buscará levantarse el 8 de octubre frente al Partizan de Vildoza.
Dicen que la nieve en Sofía es traicionera: cae suave, te invita a confiar y, cuando menos lo esperás, te deja tirado en la ruta. Algo así le pasó al Real Madrid, que viajó a Bulgaria con la ilusión de enderezar el rumbo y volvió con el tercer cachetazo seguido en esta Euroliga. La derrota por 102-98 ante el Hapoel Tel Aviv no fue un accidente: fue la confirmación de que este arranque es el peor de la historia del club en la competencia.
Una remontada que no alcanzó
El primer tiempo fue un papelón. El Madrid recibió 63 puntos antes del descanso y, durante el tercer cuarto, se encontró 22 abajo en el marcador, una diferencia que en Euroliga equivale a salir a la ruta en pleno temporal. Desde ese pozo, el equipo reaccionó con una ráfaga de 19 tantos consecutivos que le permitió pasar al frente, como quien dobla la esquina y cree que ya escampó. Pero no escampó: el último cuarto fue del Hapoel, que volvió a tomar el control y se llevó el juego.
Theo Maledon, con 26 puntos, fue el Termo de los madridistas: el que sostuvo al equipo en los momentos bravos. Timothé Luwawu-Cabarrot aportó 21 y Walter Tavares, 14, números que sirvieron para competir pero no para ganar. Es como armar una mesa con buenos cubiertos y olvidar el plato principal: todo esfuerzo, cero resultado.
Los argentinos, en modo discreto
Facundo Campazzo cerró con tres puntos, dos rebotes y siete asistencias, una línea de playmaker puro pero sin el gol que su equipo necesitaba. Gabriel Deck, en tanto, sumó apenas un punto, un número que duele en un plantel que suele pedirle más. Los dos saben que este no es el arranque que imaginaban cuando se subieron al avión.
El Madrid había caído 78-77 en el debut frente al Dubai Basketball, el recién ascendido que ya le hizo morder el polvo, y luego 94-84 ante Anadolu Efes en la segunda fecha. Tres partidos, tres derrotas: un registro inédito para el club en el arranque de una Euroliga.
Qué tiene que arreglar el Madrid para ganar
- Defender mejor el primer tiempo: recibir 63 puntos antes del descanso es un regalo que en esta Euroliga no se perdona.
- Aprovechar el envión de las rachas: la corrida de 19-0 demostró que el equipo puede, pero la pagó caro por no sostener la intensidad.
- Sostener a los goleadores los cuarenta minutos: Maledon y Luwawu-Cabarrot cargaron con el ataque mientras el resto aportó en chunks.
- Recuperar a Campazzo y Deck en su versión anotadora: siete puntos entre los dos argentinos no alcanza ni para un entretiempo.
- Cerrar los partidos con la misma energía del tercer cuarto: cuando el Madrid apretó, el Hapoel se cayó, pero el esfuerzo duró lo que dura el sol en invierno.
Lo que se viene: Partizan y Vildoza
El próximo compromiso del Madrid será el 8 de octubre como local frente al Partizan de Belgrado, que viene de ganar sus dos primeros partidos: 92-76 ante Olimpia Milano y 92-79 frente a Paris. En ese último juego, Luca Vildoza convirtió 16 puntos y se perfila como una amenaza extra para los de Campazzo y Deck. Antes de visitar España, el conjunto serbio enfrentará a Bayern Múnich el 2 de octubre.
Mientras tanto, otros argentinos también sacaron pecho en el arranque. Valencia Basket, con el debut de Gonzalo Corbalán, venció 96-94 a Besiktas y 111-88 a Baskonia. Olimpia Milano, en tanto, perdió con Partizan y se recuperó frente a Virtus Bologna por 87-85, con cinco puntos y cuatro rebotes de Leandro Bolmaro.
El Madrid tiene una semana por delante para ajustar lo que haga falta, porque la próxima parada no regala nada. Veremos si el viento cambia o si, como suele pasar en estos arranques, la tormenta recién empieza.
