El petróleo empujó la inflación mayorista al 3,2% en septiembre y complica el frente de los alimentos
El IPIM dio un salto de 1,1 puntos frente a agosto, empujado casi a la mitad por la suba del crudo. Los productos primarios treparon 7,9% en el mes y alimentos y bebidas ya acumulan 16,3% en el año.
Lo que llega al bolsillo de los argentinos empieza a definirse en el pozo petrolero. El Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) que publica el INDEC marcó en septiembre un avance del 3,2%, 1,1 puntos por encima del 2,1% registrado en agosto, y la explicación hay que buscarla en el salto del crudo y el gas, que treparon 15% en el mes y aportaron por sí solos 1,43 puntos porcentuales al resultado. Casi la mitad del aumento lleva la firma del petróleo.
Primarios al tope, manufacturas más moderadas
El bloque de productos primarios -donde se juntan las materias primas agropecuarias y energéticas- fue el de mayor presión: subió 7,9% en septiembre, con una variación interanual del 44,1% y un acumulado anual de 38,1%. En lo que va de 2026, petróleo crudo y gas acumulan una suba del 77,1%, más de tres veces el promedio general del índice. Los productos manufacturados, en cambio, se movieron a un ritmo más calmo: 1,9% en el mes y 18,7% en el año.
- Textiles: 3,5% en septiembre.
- Impresiones y reproducción de grabaciones: 3%.
- Tabaco: 2,8%.
- Productos importados: 0,4%, el rubro que más morigeró el resultado.
- Alimentos y bebidas: 1,7% en el mes y 16,3% acumulado en 2026.
Los importados, con una variación de apenas 0,4% en septiembre, ayudaron a contener parcialmente el indicador. Pero el dato que más mira la gente en la calle es el de alimentos y bebidas: subió 1,7% en el mes y ya acumula 16,3% en lo que va del año. Aunque los precios mayoristas no llegan de manera directa al mostrador, marcan la tendencia que después se traslada a las góndolas, y en un país donde cada familia arma su lista de compras con calculadora en la mano, esa tendencia termina siendo un anticipo.
En los últimos doce meses, el IPIM acumula una variación del 29,2% y en lo que va de 2026 cierra en 22,8%. Son números que se leen despacio, pero pesan: cuando el mayorista se mueve así, el minorista después mueve el mostrador, y el bolsillo, claro, termina moviéndose solo.
La última promesa oficial de estabilización de precios mayoristas fue a mediados de 2025, cuando el entonces secretario de Comercio aseguró que el IPIM iba a converger al 1% mensual antes de fin de año. No ocurrió: hoy estamos en 3,2%, con el petróleo como variable de ajuste. Mientras tanto, en el socavón del consumo cotidiano, lo que se perfora es el salario. Gobierno, convoquen a una mesa seria con la cadena de valor energética y alimentaria antes de que octubre vuelva a golpear al mostrador.
