El REM recalcula la presión: 1,9% en septiembre y una promesa del 30% anual que suena a déjà vu
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central volvió a mover las cifras: inflación del 1,9% para septiembre, 30% para todo 2026 y un dólar que cierra el año a $1.614. Mientras tanto, la desocupación trepa al 7,7% y el Top 10 coincide con la mediana en casi todos los rubros. Los datos, uno por uno.
A esta altura, abrir el socavón del Banco Central ya se parece más a una costumbre que a una sorpresa. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que se conoció esta semana volvió a mover las agujas de la inflación esperada, del tipo de cambio y del desempleo, y otra vez dejó a los analistas discutiendo décimas de punto porcentual. Lo concreto: para septiembre se proyecta una inflación del 1,9%, para todo 2026 una suba de precios acumulada del 30%, y para diciembre de 2026 un dólar a $1.614. La desocupación, mientras tanto, se ubica en 7,7% para el cuarto trimestre del año.
El recorrido mensual de los precios: una escalera que no baja
El REM no se limita a una foto de cierre: traza una secuencia mensual. Después del 1,9% previsto para septiembre, los analistas que respondieron la encuesta esperan un 1,7% en octubre y un 1,6% en noviembre, la marca más baja del período. En diciembre, la inflación vuelve a acelerarse hasta el 1,8%. El informe además proyecta 1,6% mensual tanto en enero como en febrero de 2027 y 1,7% en marzo. Es decir, los precios siguen subiendo todos los meses, sin pausa, aunque a un ritmo que el propio Banco Central califica como parte del proceso de desinflación.
La mediana de respuestas para la inflación núcleo —la que excluye regulados y estacionales— fue del 1,8% en septiembre, 0,1 puntos por encima de la encuesta anterior. Es una suba chica, pero significativa en un contexto en el que cada décima cuenta para medir si el ancla cambiaria y la política monetaria están funcionando.
Dólar y desempleo: las dos variables que más preocupan
El tipo de cambio previsto para octubre se ubicó en $1.545 por dólar, unos $20 menos que en el relevamiento previo, una corrección a la baja que sugiere expectativas de menor presión cambiaria en el corto plazo. Para diciembre de 2026, la proyección se mantiene en 1.614 pesos, lo que implica un incremento interanual del 11,5% respecto del cierre del año pasado. El grupo de los diez participantes con mejor historial de aciertos, el llamado Top 10, calculó un valor algo menor: 1.602 pesos.
El frente laboral, en cambio, muestra un deterioro. La desocupación estimada para el tercer trimestre se corrigió al 7,5% de la población económicamente activa, 0,2 puntos por encima del cálculo previo, y para el cuarto trimestre se anticipa 7,7%. El Top 10 fue todavía más pesimista: previó 7,6% y 7,9% para esos mismos períodos. Es decir, los analistas con mejor antecedentes de aciertos son los que ven un mercado laboral más debilitado hacia fin de año.
Qué mirar de acá a fin de año
- Inflación mensual: 1,9% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre, según la mediana del REM.
- Inflación núcleo: 1,8% en septiembre, 0,1 puntos por encima de la encuesta previa.
- Tipo de cambio: $1.545 previstos para octubre y $1.614 para diciembre de 2026, con una suba interanual del 11,5%.
- Desempleo: 7,5% en el tercer trimestre y 7,7% en el cuarto, con estimaciones más altas en el Top 10.
- Primeros meses de 2027: 1,6% en enero, 1,6% en febrero y 1,7% en marzo, según las proyecciones.
El cuadro que deja el REM es el de una economía que sigue desacelerando la inflación —el 30% anual es la mitad del 60% de hace dos años— pero que todavía no logra perforar el piso del 1,5% mensual que el propio Gobierno se había propuesto como horizonte para esta etapa. La promesa, recuerden, era llegar a un ritmo de crawling pegg cercano al 1% hacia fines de 2026. A septiembre, con la economía todavía bajo moderación, la cuenta no cierra. Y cuando uno mira el mercado laboral y la dinámica del dólar, el margen para acelerar parece más fino que nunca.
“A los lectores les digo lo mismo que al Gobierno: si la inflación núcleo ya está en 1,8% y el desempleo sube, la próxima movida del Banco Central no puede ser mirar para otro lado. La cuenta se cierra en el socavón, no en el despacho.”Alejandro Subiabre
