El sacerdote de Villa Carlos Paz se sometió a una pericia psicológica y volvió a guardar silencio
Alejandro Nicola, acusado de abusos sexuales contra menores en el jardín Niño Dios, cumplió la primera de dos evaluaciones ordenadas por la fiscal Jorgelina Gómez. Al salir de Tribunales II de Córdoba evitó declaraciones mientras familiares de los denunciantes aguardaban con mochilas y carteles. La causa acumula trece presentaciones y seis cámaras Gesell, y sigue bajo secreto de sumario.
El sacerdote Alejandro Nicola, investigado por supuestos abusos sexuales contra menores en el jardín de infantes Niño Dios de Villa Carlos Paz, se presentó este lunes en Tribunales II de la ciudad de Córdoba para someterse a la primera de dos pericias psicológicas dispuestas por la fiscal Jorgelina Gómez, según consta en la causa.
El hecho se produjo en el marco de la instrucción que lleva adelante la Fiscalía de Instrucción del Distrito I Turno 4 de Córdoba, caratulada provisoriamente por presunta corrupción de menores agravada por la calidad de autor y por el vínculo. El cura arribó al edificio judicial acompañado por su abogado y, al retirarse, fue interceptado por cronistas que aguardaban en la puerta. Optó por el silencio y se limitó a responder: "No quiero decir nada. La acusación está en manos de mis abogados".
Víctimas, tiempo transcurrido y medidas pendientes
En las afueras de Tribunales, familiares de los niños denunciantes se concentraron con trece mochilas escolares y carteles con pedidos de justicia. Una de las madres presentes manifestó: "Ojalá que se haga justicia, que sea imputado y vaya preso". La pesquisa reúne trece presentaciones formales y seis entrevistas en cámara Gesell, y permanece bajo secreto de sumario, de acuerdo con lo informado por fuentes del Ministerio Público Fiscal.
- Trece denuncias formales acumuladas desde mayo de 2024.
- Seis entrevistas en cámara Gesell concretadas.
- Dos pericias psicológicas dispuestas por la fiscal Gómez.
- Diecisiete meses transcurridos sin imputación.
- Secreto de sumario vigente sobre la causa.
El expediente se originó a partir de lo relatado por Florencia, madre de la primera niña denunciante, quien explicó que el 19 de mayo del año pasado retiró a su hija del establecimiento y le detectó una mancha de sangre. Dos pediatras de guardia activaron un protocolo preventivo y, según su testimonio, constataron que se trataba de sangre vaginal. La mujer agregó que, al solicitar las imágenes de las cámaras de seguridad del jardín, el representante legal de la institución le respondió que las grabaciones habían sido borradas.
El expediente tomó estado público en junio pasado, cuando el Arzobispado de Córdoba resolvió separar al sacerdote de sus funciones en la institución educativa. No obstante, a fines de julio Nicola fue visto y filmado mientras presidía una misa en la Catedral de Córdoba junto al párroco Javier Soteras. El Arzobispado emitió un comunicado en el que respaldó la presencia del cura, al argumentar que "no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía". Soteras, por su parte, anunció que, de cara a las próximas celebraciones, la institución "actuará con la máxima prudencia".
El cura deberá regresar al edificio de Tribunales II para completar la segunda evaluación psicológica dispuesta por la representación fiscal. La instrucción se mantiene en etapa de recolección de prueba pericial y testimonial, a la espera de que la fiscal Gómez resuelva las próximas medidas de prueba y, eventualmente, formule la imputación correspondiente. La causa continúa tramitándose bajo secreto de sumario en los tribunales cordobeses.
