En Rosario hace frío y Espíndola resolvió a lo último: Argentina a la final con aroma a gloria del 82
El Sub-19 venció 1-0 a Perú con un gol en el último suspiro del reglamento y se metió en la definición de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Será el viernes, en el estadio Marcelo Bielsa, con un rival todavía por definirse.
A esta altura del año, en Rosario el viento te muerde la cara y la pelota pica raro. Pero parece que a los pibes de Placente les gusta el frío: se metieron en la final con el gol más caliente del partido, el menos pensado, el que llegó cuando ya se olía el alargue. Argentina le ganó 1-0 a Perú con un derechazo de Santiago Espíndola, juvenil de River, en el último minuto del tiempo reglamentario. Plata asegurada, oro en juego.
Un equipo que dominó y recién festejó al final
La Selección controló la pelota, pisó el área rival y casi no pasó sobresaltos propios. Traducido: hizo todo lo que tiene que hacer un equipo grande menos lo más importante, que es convertir. Y así se fueron los minutos, uno tras otro, con la sensación de que la historia se iba a definir desde los doce pasos. Hasta que Espíndola dijo basta, resolvió en el cierre y desató el desahogo. Una definición que vale una medalla y, sobre todo, una final.
El próximo paso será en el mismo escenario donde se sufrió esta vez: el estadio Marcelo Bielsa de Rosario, el viernes 25 de septiembre desde las 15. El rival saldrá de la otra semi, Paraguay frente a Chile. Con la plata ya en el bolsillo, la pregunta enorme es si este pibe que vive pegado al arco rival se anima a repetir la historia de los títulos grandes del seleccionado masculino en los Suramericanos.
- Rosario 1982: Argentina campeón tras vencer a Ecuador en la final.
- Santiago de Chile 1986: segundo título suramericano, con victoria sobre Colombia.
- Santiago de Chile 2014: la última vez que el fútbol masculino argentino se subió al podio, con plata en Sub-16.
- Santa Fe 2026: el desafío de volver al oro después de cuatro décadas y algo más.
Placente tiene plantel, tiene orden y tiene un nueve que no se desespera. También tiene un grupo que ya sabe lo que es jugar bajo presión, porque aguantar noventa minutos un 0-0 con Perú en estos certámenes no es ninguna pavada. Veremos qué pasa el viernes: si la garra y el empuje alcanzan para colgarse la dorada, habrá que festejar como en el 82. Y si no, al menos la plata devuelve a los chicos al lugar que nunca debieron perder.
