Francia la sacó del freezer a tiempo y se quedó con la cima; Italia no la pasó fácil pero suma y sigue
Les Bleus perdían ante los belgas en París y la dieron vuelta con cuatro goles en catorce minutos. En Bolonia, el conjunto de Mancini tuvo que remar para quedarse con los tres puntos.
Mirá, acá hay algo que vale aclarar antes de arrancar: la nieve en Europa ya está haciendo de las suyas y la temperatura en París durante el partido habrá rondado los tres grados. Pero el frío verdadero lo padecieron los belgas, que durante 75 minutos se habían puesto el abrigo largo y terminaron temblando en el banco. Eso es Francia: un equipo que te congela el partido y después te lo descongela a hachazos.
El seleccionado que dirige la mano del Zuriki del spin-off (sí, Zinedine Zidane) llegó a los diez puntos en el grupo 1 de la Liga A de la UEFA Nations League después de aplastar 4 a 1 a Bélgica, en un Stade de France que se vino abajo en el tramo final. Los belgas se habían puesto en ventaja con un gol del Lukebakio de toda la vida y se fueron masticando bronca, porque durante una hora y pico fueron más que los franceses. Pero el resultado final los dejó con seis puntos y afuera de la discusión.
De banco a verdugos
Lo que cambió el partido fue el banco. El Zuriki metió a Michael Olise, a Rayan Cherki, a Lucas Da Cunha y a Désiré Doué, y los cuatro terminaron construyendo la remontada como si fueran una brigada de plomeros sacando un tapón. Doué empató a los 32 del segundo tiempo después de combinar con Da Cunha, Cherki dio vuelta la historia cuatro minutos más tarde asistido por Olise, y el propio Olise se puso el traje de verdugo con dos goles más a los 43 y a los 46. Cuatro goles en catorce minutos, una cosa de locos.
Italia: ganó, pero no como para tirar manteca al techo
En Bolonia la historia fue distinta. El equipo de Roberto Mancini se encontró con un rival que le complicó la vida, sobre todo porque Turquía le empató el partido en el complemento gracias al pibe Simsek, que empujó la pelota por el segundo palo después de un centro al área chica. Pero Italia tiene una cosa que los demás equipos del grupo todavía no encontraron: la paciencia. Tres minutos después del empate, Calafiori ganó de cabeza y puso el 2 a 1; después Espósito amplió de rebote y cerró el 3 a 1 definitivo.
El resumen de la tabla queda así: Francia diez puntos, Italia siete, Bélgica seis y Turquía con el casillero vacío. La próxima ventana se juega en noviembre y hay dos partidos que pintan para alquilar balcones: Italia contra Francia en el Stadio Olimpico, y el cruce entre belgas y turcos en Estambul. ¿Cómo imaginás que terminará el grupo? Veremos.
