Gallardo se calza el buzo de Ecuador y se anima a lo grande: el Mundial 2030 lo espera
El Muñeco asume la Tri con un contrato largo, el recambio de un compatriota y el debut casi inmediato en un cuadrangular en Asia. La apuesta es fuerte y el reloj ya empezó a correr.
Dicen que en Madrid no nieva, pero el frío que sintió Marcelo Gallardo estos días no fue meteorológico: fue el de tener que decidir. Aceptó, firmó y se convirtió en el nuevo entrenador de la selección de Ecuador, con un contrato de cuatro años que lo ata hasta el Mundial 2030. En criollo: se la jugó. Otra vez.
El acuerdo se cerró tras una semana de reuniones en la capital española entre el propio Gallardo y el presidente de la Federación Ecuatoriana, Francisco Egas. El técnico argentino, de 50 años, no dirigía desde febrero pasado, cuando se despidió de su segundo ciclo en River Plate. Desde entonces, su nombre sonaba para todo menos para una selección. Hasta ahora.
Reemplazo con ADN argentino
El Muñeco llega en lugar de Sebastián Beccacece, otro compatriota que llevó a la Tri al Mundial de este año y se despidió en dieciseisavos, caído a manos de México. O sea: un argentino reemplazando a un argentino, en una selección que ya se acostumbró a hablar en porteño. Cosas del fútbol sudamericano, que siempre vuelve a buscar a los mismos.
El debut, si las fechas no se mueven, será en un cuadrangular en Japón entre el 1 y el 5 de octubre, con Panamá y Nueva Zelanda como compañía. Pocos días para probar jugadores, tomarle el pulso al grupo y empezar a entender qué tiene esta selección entre manos. Para un técnico que vivía de la semana a la semana en Núñez, este Mundial 2030 será como pasar de mirar el precio del pan en el kiosco a planificar la compra del meso.
Lo que Gallardo se lleva en el bolso
- Dos Copas Libertadores con River (2015 y 2018), las que le dieron fama internacional.
- Una Copa Sudamericana (2014) y tres Copas Argentina (2016, 2017 y 2019).
- Un paso breve por Al-Ittihad de Arabia Saudita en 2023 y el regreso a River en 2024, hasta su salida en febrero de este año.
- Una primera experiencia al frente de una selección nacional, con Ecuador como trampolín hacia el Mundial 2030 que se jugará en España, Portugal y Marruecos, con partidos en Uruguay, Argentina y Paraguay por el centenario.
Ecuador lleva cinco Mundiales encima. Su mejor papel fue en Alemania 2006, cuando llegó a octavos bajo Luis Fernando Suárez y se despidió contra Inglaterra. Después vinieron Qatar 2022 y este año, ambos con eliminación en primera ronda, y el consuelo de los dieciseisavos logrados por Beccacece. Gallardo, entonces, sabe que no le van a pedir milagro: le van a pedir lo que siempre se le pidió a River con él. Competir. Y, si se puede, ganar.
Mientras tanto, los lectores se debaten entre la ilusión y la cautela. Porque cuando el Muñeco agarra la lapicera, la novela siempre arranca con un contrato largo y termina con la pregunta de si le alcanza para escribir el final esperado. Veremos.
